21 de mayo de 2013 / 01:27 p.m.

Monterrey • El 70 por ciento de las nuevas empresas que se crean en el país quiebra antes de los dos años de vida por falta de capacidad y educación financiera en la dirección del negocio, comentó César Serrano, presidente del Conjunto Mexicano de Pequeñas y Medianas Empresas (Copyme).

Por tal motivo, ante la posibilidad de que el sistema financiero mexicano abra las puertas a las Pymes con más crédito a menor costo, lo que estos negocios deberían buscar previo a solicitar el financiamiento es capacitación, opinó.

“"Las pláticas que hemos tenido con los empresarios que han estado buscando crédito, las condiciones no son requisitos tan complicados, pero realmente los empresarios no tienen un buen control organizacional ni una buena administración"”.

Esto, consideró, definitivamente complica el desarrollo de una empresa, aunado a lo poca ayuda que reciben de la banca con las tasas de interés que fijan sobre los financiamientos.

“"Si te entregan un crédito a una tasa de un 25 por ciento anual o del 30 por ciento anual, pues realmente no le estás ayudando a la empresa, la vas a ahorcar. Y es cierto que los empresarios no tienen una educación financiera, no saben qué representa un 30, un 25 ó 12 por ciento anual"”, dijo.

No obstante, mencionó que una tasa de interés anual que oscile entre el 16 y el 18 por ciento, es un costo que la mayoría de los negocios podrían cubrir.

Para Serrano es indispensable consultoría y formación para los empresarios mexicanos, sobre todo en aquellos que recién comienzan una carrera en el mundo de los negocios.

“"Antes de soltar dinero a lo loco, de manera sencilla, expedita y en poco tiempo, lo primero que se necesita es formar empresarios, tener ese perfil empresarial con una adecuada cultura financiera; y obviamente, tener diagnósticos en materia de productividad, pues si estoy operando con una eficiencia del 70 ó 60 por ciento, y ya estoy buscando un financiamiento, pues tengo por ahí un margen que podría explotar sin necesidad de un crédito"”, dijo.

Asimismo, explicó que los nuevos empresarios carecen de metas altas, y esto propicia que el desarrollo económico mexicano no esté a la altura requerida.

“"Cuando uno escucha las metas y objetivos de estas nuevas empresas, pues son muy cortas. Si queremos un desarrollo económico fuerte, tendríamos que estar buscando metas más elevadas"”.

“"Yo he escuchado solo a un 5 por ciento de los nuevos empresarios con los que tengo contacto, que quieran, por ejemplo, exportar. Al resto no se le cruza la idea por la cabeza exportar"”, explicó.

En cambio, el panorama para los emprendedores es aún más complicado, pues las oportunidades de crédito están casi en su totalidad cerradas para ellos; principalmente por el tema de las garantías que los bancos exigen antes de facilitar recursos.

“"México se está volviendo un país de emprendedores, el problema es que cuando se vuelven empresarios, tienen la cuestión de la inexperiencia, de los trámites burocráticos, tienen el problema de la falta de financiamiento y de cultura empresarial"”, indicó.

Agregó que para ellos existen programas de Gobierno, sin embargo, consideró que estos son limitados y mal enfocados.

“Hay uno (programa de gobierno) por ejemplo, que se llama microcréditos, que se maneja a nivel federal, es raro y complicado; piden que se forme un grupo de cinco personas, las cuales tengan que estar acudiendo a cursos, pero al final terminan con tres mil pesos por persona, o sea, que si juntamos el capital de todos, estaríamos iniciando una empresa con 15 mil pesos, que obviamente eso es una burla”, finalizó.

DANIEL ANGUIANO