EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
24 de julio de 2017 / 06:51 p.m.

Que Guido Pizarro saliera de Tigres encendió alarmas en toda la gente relacionada o simpatizante del equipo, el periodismo se encargaba de proponer y hablar de relevos; la afición lloraba el lugar vacante y Ferretti trabajaba en que se sintiera lo menos posible.

Daniel Torres, Gary Medel, Marcelo Díaz, Mateus Uribe y Rafael Carioca han sido las posibilidades marcadas para llegar, ya se jugó el primer partido y no ha llegado nadie. Y si somos honestos, tampoco se ha necesitado mucho.

Después de pasar tanto tiempo lesionado, Israel Jiménez tomó al toro por los cuernos para ser ese volante motor del equipo. La zona no era tan desconocida, inició como un mediocampista y poco a poco fue retractándose. Ahora que está de contención se nota que entiende lo que hay que hacer, probablemente no lo domine pero por ahora la parcialidad felina puede estar tranquila.

Domina la recuperación, sabe cuándo apoyar a Zelarayán que es su compañero de zona, es una salida para el equipo cuando rompe líneas o apoyándose en las bandas. Jugó allí contra Chivas y contra Puebla, ningún partido pudo terminarlo. Seguramente por temas de resistencia consecuencia de la prolongada lesión, pero lo logrado hasta ahora no es un tema menor.

Movimientos de Israel Jiménez

Su principal posición, la lateral derecha, tiene a: Chaka Rodríguez, Jürgen Damm e Iván Estrada, tanto para línea de 3 o de 4, pero la función de volante central está cada vez más carente y es ahí donde él podrá estar participando como comodín.

Falló solo cuatro pases.

Por la calidad, convicción y técnica, Tigres con Jiménez por ahora puede estar tranquilo.