ROBERTO FLORES | @BETOFLORES67
10 de abril de 2017 / 03:44 p.m.

La ilusión, la fe, confianza y sueño de poder ganar todos los partidos que restan al torneo, incluyendo el Clásico, clasificarse a la Liguilla, refrendar el campeonato y además conquistar el título de Concachampions es un sueño que todos tienen en Tigres, pero la realidad dice que es muy complicado, admitió Ricardo Ferretti.

El “Tuca” no quiso tapar el sol con un dedo en su conferencia de prensa, pues está consciente de que hoy en están metidos en un grave problema por su misma incapacidad de ganar partidos y la falta de equilibrio en todo el Clausura 2017.

“Todo esto es un sueño que también tenemos. Ganar a Chivas, a Pumas, después ganar la Concachampios, ganar el Clásico y después clasificar y ganar el campeonato, ¡qué padre! Pero hay una realidad, este es un sueño que uno debe trabajar para buscar alcanzarlo.

“La realidad es que el equipo no ha podido sacar los triunfos necesarios para pensar en esta clasificación y hoy se apremia muchísimo la necesidad de ganar. Ojalá se dé, para esto trabajamos, pero también trabaja el otro, y mi realidad es que tenemos que enfrentarlos y son tan complicados como cualquiera. Ni más fácil ni más difícil que nadie”, expresó tajante.

Ferretti destacó un aspecto que considera fundamental en el que han fallado y que hoy los tiene lejos de la zona de clasificación.

“Tenemos que hacer mucho mejor las cosas de lo que venimos haciendo, principalmente en el aspecto de equilibrio ofensiva-defensiva, no hemos tenido este equilibrio que ha sido característico durante seis años en nuestro equipo”, indicó tras la práctica realizada en El Volcán.

El entrenador felino reconoció que el plantel universitario no se encuentra en la mejor forma emocional luego de haber hecho un buen partido ante Necaxa y no tener la capacidad de sacar los tres puntos.

“El estado anímico es inconforme, porque creo que se hizo un buen partido, pero el resultado no se dio, no se ganó, entonces hay esta inconformidad, esta molestia, irritación, después la presión es una cosa cotidiana en nosotros, si ganas, empatas o pierdes siempre hay presión.

“Veo normal al grupo, si hubiera alguien que estuviera paralizado por esta presión o estrés lo mando a un tratamiento o con un psicólogo, pero no veo a nadie así. Inconformes, apenados deportivamente por lo que hemos hecho lo estamos todos, pero hasta ahí”, reiteró.

Tigres se encuentra con 13 puntos en la posición 12 del torneo, a cinco unidades del octavo sitio, cuando restan cinco partidos y desde mañana contra Chivas deberá intentar ganar todos, o por lo menos cuatro y empatar uno más para aspirar a meterse en la Fiesta Grande.

“Tenemos que buscar ganar, esto es indudable. Lo demás se pueden combinar muchas cosas, ahorita estaba viendo la tabla y Pachuca hace cinco juegos era líder, ahorita es octavo. Esto habla de lo competitivo que es nuestro campeonato.

“Nosotros tenemos que buscar los triunfos de aquí para adelante, trataremos de hacer todo. Y no es ganar como sea, es ganar haciendo bien las cosas, jugando bien al futbol porque si es ganar nada más con un tiro de esquina y después estar ahí con un desastre, no me parece, hay que jugar bien.

.- ¿Cree que se pueda alcanzar clasificar con 24 o 25 puntos?
“Híjole, lo veo complicado clasificar con esta cantidad, pero ha habido torneos que se clasifican hasta con 23. Veo difícil, pero no es descabellada la posibilidad”, admitió.

No hay duda que todos en el plantel auriazul sueñan con estar en la Liguilla, sin embargo, la triste realidad les dice que para lograrlo tendrán que hacer algo que no han conseguido en 12 partidos: ligar triunfos en las últimas cinco fechas.