18 de marzo de 2013 / 05:42 p.m.

México • En los próximos años se verán densidades más altas en las ciudades del país, las personas, inevitablemente, habitarán en viviendas verticales. Esto tiene que ver con el nuevo modelo de desarrollo urbano sustentable que planteó el presidente Enrique Peña Nieto como segunda estrategia de la Política Nacional de Vivienda.

En entrevista con MILENIO, Alejandro Nieto, director general de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), dijo que si bien el Ejecutivo dio un periodo de transición de 24 meses a los actores del sector para ir adaptando esta nueva política, no será sino hasta dentro de 20 años cuando se vea reflejado en las ciudades.

“No es una transición de dos años, el propio modelo nos va a llevar de 15 a 20 años, las ciudades actuales las vamos a ver transformadas hacia 2030 y al Presidente le va a tocar crear los cimientos para esto”.

Para encaminar esta acción y que las próximas administraciones den continuidad, los organismos responsables del sector se encuentran trabajando en una legislación con su serie de normas en materia de desarrollo urbano y vivienda que se homologuen en todo el país.

“"Se tienen que hacer comunes las legislaciones de todos los estados, que hasta ahora simplemente no lo son"”, comentó Nieto.

El director de la Conavi apuntó que los planes de desarrollo urbano tendrán una visión de largo plazo, serán más rígidos, lo que significa que no se podrán modificar fácilmente y permitirán que esa política pública no solo sea de un sexenio y tenga largo alcance.

“"Tengo muchos años en esto y la Política Nacional de Vivienda de este gobierno es la más sólida que se ha planteado hasta ahora, sin duda esta discusión de cómo se hacen las ciudades dará un impulso para que éstas sean más eficientes, sustentables y competitivas y donde la gente viva mejor"”.

Otro tema que se debe de abordar para dar mayor consistencia al esquema, abundó el directivo, es el transporte, ya que no se puede disociar de las políticas urbanas y de vivienda.

Nieto aseguró que a pesar de los grandes avances que tiene el transporte masivo en la Ciudad de México, en algunas otras partes aún es “deficiente”, pero si se mejorara uno de los beneficios sería darle una solución a esas personas que viven a las fueras y lejos de sus trabajos.

“"80 por ciento de los mexicanos vivimos en zonas urbanas, tenemos que convertir nuestras ciudades para que sean productivas y, por qué no decirlo, en ciudades vivibles, tenemos derecho a disfrutarlas, no solo a sufrirlas"”.

Expresó que con esta política la gente va a tener varias alternativas para resolver sus necesidades de vivienda y a la par abatir el rezago, no solo a través de una casa nueva, sino para echar mano de la remodelación, ampliación y hasta de una usada (hay 30 millones en el país).

“"He comentado que en los últimos 12 años hubo una política de vivienda que enfatizó el tema de las casas nuevas… desde una perspectiva cuantitativa sí se avanzó mucho, pero tuvo un efecto negativo en cuanto al crecimiento de las ciudades"”.

Puntualizó que la vivienda nueva no se dejará de construir, tan solo en la zona urbana serán 400 mil cada año durante este sexenio; sin embargo, no van a resolver las necesidades de la población.

En este sentido, abundó, el atender el rezago no significa que tenga que ser con hogares nuevos, y que muy probablemente no se solucionará en esta administración, ya que se trata de un fenómeno dinámico, es decir se van generando nuevas familias y se van deteriorando las viviendas.

“"Es un tema que el Presidente indicó que hay que atenderlo de manera responsable, no se tienen definiciones cuantitativas, porque no es posible, más bien este rezago se irá solucionando en la medida en la que los mexicanos cuenten con un mejor empleo e ingreso"”, comentó.

REACCIÓN NEGATIVA

En cuanto a la respuesta negativa que tuvieron las acciones de las desarrolladoras de vivienda que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores tras el anunció del plan, comentó que se trató de una reacción natural de un segmento de la industria.

Dijo que estas empresas tienen problemas de liquidez porque está experimentando en este momento los efectos de las políticas de hace 12 años, donde el modelo los orientaba a adquirir tierra lejana y producir muchas viviendas horizontales.

“"Puede ser que alguien en el sector salga afectado en sus intereses, pero no quiere decir que no vamos a tener una actuación firme y decidida, hemos dicho que no siempre las políticas públicas tienen unanimidad, el modelo de negocio de estas empresas ha cambiado y no recientemente, ya estaban haciendo vivienda vertical, no es algo que haya sido impuesto por este gobierno"”.

Recalcó que ciertamente el negocio de vivienda horizontal cambia radicalmente porque no va a ser posible que las ciudades sigan creciendo indefinidamente como en los últimos años.

PATRICIA TAPIA