JAIME GARZA
19 de mayo de 2015 / 10:30 p.m.

Los Tigres priorizaron la Copa Libertadores sobre la Liga, pero en Ecuador recibieron otro golpe bajo.

Tras su inesperada eliminación en la primera fase de la Liga, el equipo de Ricardo Ferretti perdió el invicto en la Libertadores, pero lo que es aún más serio, cayó en la ida de los Cuartos de Final ante el Emelec por el peor marcador con diferencia de un gol: el 1-0.

Con tal resultado, los Tigres estarán obligados a ganar por dos goles el próximo martes en el Volcán cuando se juegue la vuelta, para cumplir con su propósito de avanzar a las Semifinales del certamen internacional.

El único triunfo por diferencia de un gol con el que los felinos aspirarían a seguir vivos en la eliminatoria es el mismo 1-0, y con él accederían directo a los penales.

Pero si ganan recibiendo anotación, es decir por marcador de 2-1, 3-2, 4-3, etc., quedarían eliminados por el gol de visita que se habrían conseguido los ecuatorianos.

De tal manera, que Tigres deberá prepararse mentalmente en hacer un juego contundente al frente.

A diferencia de la eliminatoria ante Santos, ayer se mostró un Tigres más intenso, aunque por momentos fue rebasado por la velocidad de su rival.

El primer tiempo escaseó de oportunidades claras para anotar en los dos bandos. Las mejores jugadas nacieron de las faltas que Tigres le concedió al Emelec para ejecutar en pelota detenida.

Al minuto 13', Jorge Torres Nilo cometió una falta inocente y enseguida Fernando Gaibor le pegó directo en tiro libre, que pese haber sido de larga distancia, su envío llevaba etiqueta de golazo, pero Nahuel Guzmán alcanzó a atajar con un vuelo espectacular.

Tigres respondió al 20' de acción con un zurdazo de Joffre Guerrón entre un mar de piernas de los zagueros y que el arquero Esteban Dreer pudo controlar.

El equipo de Ricardo Ferretti pretendió hacerse de la posesión de balón y contragolpear cuando la ocasión se le presentaba, pero el Emelec le presionó y le dificultó su clásico juego.

Además, el local apostó a la velocidad y movilidad en el armado de sus jugadas en ataque, aunque sin esa profundidad que pretendían.

Miller Bolaños, uno de los jugadores que más veces tocó la pelota en el campo, sacó un tiro cruzado sin potencia que Nahuel logró detener y al 33' el propio volante desperdició un contragolpe de 2 contra 2 al mandar a saque de manos un intento de pase.

Como sucedió a lo largo del primer tiempo, los Eléctricos volvieron a ejercer peligro a balón parado, esta vez, en una segunda acción que concluyó con un cabezazo ligeramente desviado de Marcos Mondaini al 27'.

Pero fue al 42', cuando tejieron la más clara del partido. Dentro del área, Mondaini sirvió a hacia el centro a Ángel Mena quien apreció sin marca, pero voló su remate cuando tuvo para definir hacia cualquiera de los dos costados.

Para la parte complementaria no hubo cambios. Aunque Tigres arrancó agresivo en dos ocasiones, en la primera cuando el "Cacha" Arévalo pudo haberse enfilado contra el portero pero optó por servir y erró, y en la segunda, al abanicar de zurda dentro del área en otra situación clara.

Pero si Arévalo falló también Mondaini en la respuesta del Emelec al no hacer una buena recepción entre el último hombre y el arquero felino.

A partir de ése ida y vuelta, la postura de uno y otro se definió: los millonarios comenzaron a adelantar líneas al grado de replegar a unos felinos que terminaron por dejarlo todo a la contra con la velocidad de Guerrón.

El ex tigre, Emmanuel Herrera a punto estuvo de causar daño, pero su diagonal efectiva se apagó cuando voló su remate de derecha.

Sin embargo, fue tanta la insistencia de los Eléctricos, que les llegó su recompensa. Fue al 63', cuando Mondaini le hizo un túnel a Pepe Rivas, enseguida sacó un centro que alcanzó a rosar en Pizarro, Nahuel no pudo controlar y Miller Bolaños anotó de cabeza para el 1-0 del Emelec. El portero argentino de los Tigres falló y el estadio Jocay explotó de algarabía.

Un minuto después, en medio de la euforia millonaria, los Tigres despertaron de su letargo, atacaron y a punto estuvieron de empatar con un cabezazo picado de Guerrón a contra pié del portero, que no obstante, con un gran lance alcanzó a desviar a tiro de esquina.

Al 71', el Tuca Ferretti buscó refrescar su ataque con el ingreso de Enrique Esqueda y la salida de un fundido Guerrón, pero no le dio resultado y el marcador no se movió.

A los Tigres aún les queda 90 minutos para convertir el fracaso en éxito.