EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
3 de enero de 2018 / 11:27 a.m.

El 2017 trajo tres finales de cuatro posibles para Tigres, pero solo un campeonato. La falta de contundencia le significó el título a Pachuca, la falta de fútbol se lo dio a Chivas, la inexperiencia derivó en no pasar de grupos en Copa MX.

Así fueron los tres torneos donde Tigres participó y no consiguió ser campeón, aunque todo eso se ve borrado por haber conseguido un título frente a Rayados en su casa.

Para seguir en la cima hay que seguir el camino que lleva más de siete años forjándose; continuidad futbolística y administrativa, desde la directiva hasta los jugadores. Se han sumado elementos de inteligencia deportiva, se le ha dado mayor importancia a la nutrición, se han sumado kinesiólogos para que las lesiones pesen menos, pero cualquier planeación, proyecto o metas necesitan de lo imprescindible: el talento del jugador.

De enero a mayo, Tigres tiene la posibilidad de jugar hasta 31 partidos si llega a la final de Liga MX y de Concachampions. Ambos escenarios están en el presupuesto de la institución; como se mencionó antes la exigencia y ambición del club tienen como mínimo estar en las finales, pero jugar esos 31 encuentros, con la importancia de no dejar ir puntos para no batallar a entrar a liguilla, y además de las eliminatorias de cuartos, semifinal y final de Concachampions, puede traer sobrecargas de trabajo que terminen costando lesiones, es ahí donde entra la importancia de la profundidad que necesita la plantilla.

Aunque fue un gran 2017, manteniendo una base desde 2010, hubo jugadores que se fueron (como Guido Pizarro), y otros que se sumaron (Vargas, Valencia, Carioca) que fueron fundamentales para conseguir la sexta estrella para el club.

Para este 2018 ya no estará Damián, entonces Aquino no tiene suplente; Damm es el único extremo derecho, porque ni Valencia ni Sosa tienen características de extremos; la diferencia entre Nahuel Guzmán con Ortega y Fernández es grande.

Tigres debe reforzar la plantilla, no necesariamente el Xl titular porque tiene muy buena base, pero aunque haya un discurso de compañerismo, de compromiso, hace falta también ver las capacidades reales de las segundas o terceras opciones. ¿Qué tanta diferencia de calidad o capacidad para resolver problemas hay entre el titular y su suplente? Hay casos como Zelarayán o Meza que podrían ser titulares, pero ¿el resto? ¿Hay que volver a echar mano de Fuerzas Básicas como en la Copa?

Tigres debe sumar calidad a la plantilla, tiene hasta finales de enero para conseguirlo. No será una tarea sencilla, pero es necesario. Y si no es para este torneo, en el Apertura 2018 debe ser una de las prioridades. Regresar a los jugadores cedidos también es una buena opción.


gw