EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
27 de noviembre de 2017 / 11:00 a.m.

Por tercera vez consecutiva, Tigres alcanzó la instancia de semifinal. En las dos ocasiones anteriores llegó hasta la Final, ganó una y perdió la otra. En esta ocasión tiene enfrente al América que no será sencillo.

Para muchos el final del partido ante León este sábado fue muy negativo porque Tigres terminó defendiendo en su propio campo, pero hay que entender lo que es ideal y lo que es necesario.

¿Por qué Tigres se tiró atrás?

La respuesta para esa pregunta puede resolverse con lógica: si León hacía un gol más, Tigres debía hacer dos en 15 minutos. Era mucho más complicado hacer dos goles que evitar que te hicieran 1, a partir de eso Tuca Ferretti y los jugadores tomaron la mejor decisión de replegar, esperar y reventar. No es la forma más estética, tampoco es algo que personalmente disfruto, pero sí fue lo que funcionó.

León llegó al Volcán como el equipo que no tenía nada que perder, apenas le duró 4 minutos la desventaja. En un tiro de esquina se fueron abajo 1-0, al siguiente tiro de esquina empataron 1-1.

Tigres se mantuvo hacia el frente, con extremos y con interiores, incluso con tiros de media distancia. Errores que provocaron tener a Gignac frente al arco y no logró definir, y todas esas cosas de falta de puntería, provocaron que el final del juego fuera tan complicado.

Sin el nivel más alto, Tigres está del otro lado

El equipo de Ricardo Ferretti lleva prácticamente toda la temporada sin mostrar su mejor fútbol, sólo hubo pequeños destellos contra América y Necaxa y ahora durante la liguilla tampoco ha estado a la altura  de la calidad de su plantilla.

Ganaron varios partidos en base a solamente el control en mediocampo, no tanto en un poderío ofensivo marcado. Y ahora en liguilla se enfrenta a rivales que son mucho más incisivos, que tienen mejores propuestas y aspiraciones más grandes que las de un partido de temporada regular. En las siguientes rondas, ¿podrá ser suficiente este nivel mostrado por Tigres?





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