AGENCIAS
4 de agosto de 2015 / 11:20 a.m.

El francés André-Pierre Gignac atendió el consejo de Marcelo Bielsa y adelgazó para anotar más goles, pero ha sido el sueño hecho realidad de jugar la final de la Copa Libertadores lo que explica su nuevo sacrificio: dejar Francia para jugar en el Tigres mexicano.

Sin jugar todavía un minuto en el torneo mexicano, Gignac desembarcó directo a la Copa Libertadores para demostrar de inmediato su capacidad ofensiva al anotarle al Internacional de Brasil para ayudar al equipo mexicano a llegar a la final.

Ante el River Plate argentino, en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores, Gignac fue uno de los delanteros que más tuvo ocupada a la defensa rival.

Los defensores de River tuvieron que emplearse a fondo para mantener a raya a Gignac y sacar así el 0-0 de territorio mexicano, que da a los argentinos una luz de favoritismo en la vuelta.

Gignac, nacido en 1985 en Martigues, sorprendió a más franceses que mexicanos cuando en junio pasado cambió al Olympique de Marsella por el Tigres al que llegó mediante una transacción de cero pesos pero con un salario anual de cuatro millones de euros.

El fichaje convirtió a Gignac en el primer francés en el fútbol mexicano, de cuya liga es actualmente uno de los refuerzos más mediáticos de la temporada.

El Tigres es el tercer club mexicano en jugar una final de la Copa de América, la cual no pudieron ganar el Cruz Azul en el 2001 y las Chivas del Guadalajara en el 2010.

La apuesta de Gignac, cuya familia es de origen gitano, tal vez no sea tan descabellada porque si el fútbol mexicano es una especie de limbo para las figuras europeas, un título de la Copa América puede que sirva para que lo vean en Francia.

Gignac pasó su infancia en casas rodantes, ayudaba a la familia a vender ropa en ferias y con la caza de ciervos y de conejos.

Mientras eso ocurría, se las ingeniaba para buscar tiempo para hacer realidad su sueño en el fútbol.

Debutó en la Primera División con el Lorient. Pasó por el Toulouse y el Olympique de Marsella, y fue parte de la selección absoluta que jugó el Mundial de Sudáfrica 2010.

Ha anotado más de 120 goles en el fútbol francés.

Su exceso de peso le mereció burlas de los hinchas rivales y cuando Bielsa llegó al Marsella le dijo: "usted a rebajar dos kilos y va a marcar 25 goles".

Aunque Gignac bajó dos, hizo 21 goles y fue el segundo de la lista de anotadores de la Liga que acabó en mayo de 2014.

El francés le cumplió a medias a Bielsa. En la Copa Libertadores espera pagar toda la deuda.