mayela santoyo
14 de mayo de 2016 / 09:42 p.m.


Pese a haber dado un partido digno y ganar 2-1 en la Vuelta en los Cuartos de Final, los jugadores felinos salieron con un semblante de resignación, pero algunos también con frustración por las decisiones arbitrales que se vivieron en el encuentro.

Ningún elemento de Tigres se quiso detener en la zona mixta tras finalizar el partido, incluso el portero argentino que fue la figura del encuentro paso corriendo ante las cámaras y medios de comunicación sabiendo que ya le había ocurrido un mal sucedo en ese lugar y prefirió decir "no hablo".

Uno a uno iban desfilando los jugadores con caras largas pero a la vez sabiendo que habían dado todo por buscar la famosa "remontada", el que se veía claramente afectado era José Rivas con algunas lagrimas en los ojos. Tras la expulsión el que también se mostró un poco triste fue el capitán Juninho.