ROBERTO FLORES
11 de junio de 2016 / 06:29 p.m.

Ismael Sosa no tiene problema alguno en vestirse con la camiseta de Tigres, la situación pasa por una deuda de más de un millón de dólares que tiene Pumas con él, pero todo se arreglará porque el equipo regio asumiría este adeudo.

Una fuente al interior de Tigres informó que ya hablaron con Sosa y su representante Claudio Curti para hacerles saber que como parte de la negociación con los unamitas este problema quedará resuelto.

Así es que de una vez por todas hay que descartar que el Sosa no quiera venir a Tigres, el problema era una deuda de Pumas y esto quedará arreglado en los próximos días con el apoyo de los mismos dirigentes del equipo regio.

Por cierto, será este domingo cuando el grueso de los jugadores felinos estén llegando a la ciudad para presentarse este lunes 13 a los entrenamientos de pretemporada y ser programados para las pruebas físicas y médicas de rigor antes de viajar a la playa.