GERARDO SUÁREZ
11 de marzo de 2015 / 09:34 p.m.

El arquero Carlos Lampe tomó el balón y colocó sobre el manchón de penal. Hernán Burbano había cometido mano y el silbante Andrés Cunha no dudó en decretar la pena máxima. Lo iba suceder a continuación sería memorable.

Lampe disparó y Nahuel Guzmán recostó a su derecha para atajar el disparo. El balón le quedó a portero boliviano, pero terminó voló su disparo con el marco abierto. Así, Tigres no sólo salió con vida de la temida altura de Oruro, sino que se afianzó como líder del Grupo 6 al vencer a los sudamericanos 1-0.

Y, para salir con los tres puntos, los felinos no ocuparon más que unas cuantas aproximaciones al marco de Lampe. Fue incluso la segunda llegada del Auri cuando se gestó el gol del triunfo. Sobre el 38’, Damián Álvarez ingresó al área y mandó un centro que Amary Escoto alcanzó a rematar al primer poste del portero anfitrión.

Antes, el San José intentó sacar provecho de su localía. Sin embargo, los intentos eran estériles y Nahuel ni siquiera llegó a ser exigido. Por su parte, los felinos no se salieron de su esquema de aguantar y buscar romper el cero con un latigazo.

Tras la anotación y el inicio del complemento, los bolivianos comenzaron a caer en desesperación por la falta de puntería. Incluso, comenzaron a hacer más evidentes sus limitantes tanto individuales como colectivas.

Pese a esto, lograron acercarse al área rival y, con ello, ganar un penal. Sin embargo, el arquero Lampe desperdició su jugada más clara y ganándose el reproche de los miles de aficionados del San José presentes en el inmueble.

Todavía Nahuel tuvo una última intervención, al conseguir rechazar a una mano un cabezazo sobre el final del encuentro.