JAIME LUNA
18 de mayo de 2017 / 08:45 p.m.

Tigres sigue con su inercia de equipo intratable y de serio candidato al título. Anoche, en otro concierto de futbol, superó con comodidad por 2-0 a Tijuana en el Juego de Ida de la Semifinal y puso una garra en su octava Final en los últimos tres años.

El equipo felino sumó su séptimo triunfo en los recientes ocho partidos (que incluye el juego pendiente de la Fecha 10 contra Chivas y los Cuartos de Final ante Monterrey), con 23 goles a favor y tres en contra. La vertiginosa carrera del plantel auriazul va directa al bicampeonato.

Si bien durante la semana Ricardo Ferretti y Miguel Herrera se enfrascaron en un duelo de declaraciones, en la cancha Tigres habló con futbol, con goles, con el triunfo, y dejó maltrecho al Piojo y a su equipo, disminuido para el regreso por las lesiones de Juan Carlos Valenzuela y Avilés Hurtado.

El encuentro ofreció una calca al que se presentó en la fase regular (Jornada 16), con un conjunto auriazul volcado al frente, decidido, determinado, ante un Tijuana replegado atrás y apostando al contragolpe como única alternativa de ataque.

El equipo felino demostró la fiereza que lo ha caracterizado en los últimos desafíos: agresivo, asfixiante y contundente, jugando por nota en toda la cancha, con un cerco impenetrable en el fondo, un medio campo vertiginoso y una ofensiva explosiva.

El vendaval felino fragmentó el quehacer defensivo de los Xolos y Juan Carlos El Topo Valenzuela salió lesionado apenas a los 18 minutos al sufrir un desgarro en la parte posterior del muslo izquierdo, en una persecución sobre Jesús Dueñas.

La salida del central modificó la zaga fronteriza y Miguel Herrera improvisó al contención Guido Rodríguez como central, mientras que el relevo Luis Chávez pasó al medio campo.

En uno de sus pocos atrevimientos al frente, la carrera de Avilés Hurtado fue frenada con una falta por el capitán Juninho, amonestado en la jugada, única considerada más o menos de peligro por parte de los Xolos, aunque la acción fue en el medio campo.

Tigres arreció sus embates, confiado en su arsenal ante el descobijo del rival, siempre jugando en su zona de retaguardia, porque Tigres sacó su repertorio de ataque por todo el frente ofensivo, con la sociedad del Chaka por derecha y Acosta por izquierda, prácticamente convertidos en extremos.

Gignac apareció por derecha y centró a primer palo a la barrida de Sosa, quien no tocó el balón y se esfumó la primera opción. Después, Sosa sacó un magistral por izquierda y Dueñas remató impecable de cabeza, con etiqueta de gol, pero Lajud desvió a tiro de esquina.

En el 42´, Sosa filtró por el centro para Zelarayán, hábil para bajar la pelota de taconcito con el pie derecho y de media vuelta disparó de zurda, abajo, para aniquilar cualquier intento de rechazo del arquero tijuanense. El 1-0 era reflejo de su notoria superioridad.

Pero este tigre es insaciable y no se conformó con la ventaja, al contrario, siguió lanzado por el segundo y lo consiguió en el último minuto del primer episodio: Zelarayán apareció afuera del área y sirvió para Aquino, que salió favorecido por un desvió defensivo, y marcó el 2-0 con un zurdazo.

Manejan ventaja

En el complemento, Tigres asumió protagonismo en los primeros 15 minutos, pero al no aumentar su ventaja, bajó su intensidad y comenzó a manejar el partido, siendo más complaciente con su adversario.

El Piojo, superado en lo táctico, anímico y en la pizarra, se acordó que un gol para la Vuelta era sacarse la lotería y mandó al delantero Henry Martin por el inédito Caraglio, en un intento de encontrar vida en una serie que parece definida.

Tigres no se inmutó con el posible revulsivo fronterizo y siguió con su tarea: ir por más y casi encuentra el tercero, pero Gignac disparó forzado y no encontró puerta.

De esas pocas aproximaciones, Avilés desbordó por derecha y tiró centro a segundo palo, a la posición de Malcorra, que disparó al arco, pero la barrida de Hugo Ayala envió la pelota a tiro de esquina.

Para mala fortuna de Herrera y Tijuana, Hurtado abandonó la cancha por una lesión en la ingle izquierda a 11 minutos del final. Pese a la ausencia de su mejor jugador, el equipo fronterizo, con sus limitantes, no renunció al ataque y terminó jugando en campo enemigo, pero sin peligro.

Tigres pegó primero, con autoridad, y el domingo se presentará en Tijuana a sellar su pase a la Final, su octava en los últimos tres años. Sí, el equipo felino presenta semana a semana más cara de bicampeón.