10 de enero de 2013 / 02:00 p.m.

 El secretario ejecutivo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, advirtió que sin una reforma fiscal el Estado mexicano no puede cumplir con la serie de compromisos que tiene el país.

En la inauguración del Foro México 2013, organizado por la OCDE, Cepal, el BID y el Banco Mundial, exhortó a todos los agentes involucrados a evitar “a toda costa” la complacencia y mantener el sentido de urgencia sobre las reformas estructurales pendientes.

"“Hay razones objetivas para el optimismo, sobre todo en el terreno de la gobernabilidad política, pero las reformas propuestas ya no son una opción, constituyen una absoluta necesidad, indispensable, inaplazable, urgente. Hoy hay una suerte de luna de miel en los medios, en los mercados y en la opinión pública respecto de México y su nuevo liderazgo"”, precisó el responsable de la OCDE.

En su intervención, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que el reto de su gobierno es materializar propuestas en acciones que permitan converger y explotar el potencial de México y alcanzar los objetivos trazados.

Peña Nieto dijo estar convencido de que se tiene una oportunidad siempre y cuando no se pierda el ritmo y no sean complacientes con el ambiente favorable que existe actualmente.

En medio del arranque de la segunda etapa del Pacto por México, el presidente celebró los acuerdos alcanzados e insistió en no prolongar los cambios para alcanzar las transformaciones que empujen al país.

"“En lo que ha despertado este ambiente, que no puede ser solo una luna de miel, sino más bien la ocasión y oportunidad de alentarnos y motivarnos, para construir lo necesario para aprovechar la riqueza"”, explicó.

Ante los dirigentes de organizaciones económicas internacionales, aseguró que el gobierno sabe “"cuáles son nuestras fortalezas y nuestras deficiencias y que tenemos que cambiar"”.

Destacó que asume su responsabilidad de convocar a todos sin distingo de partidos, razones ideológicas o representación de un sector social, para sacar adelante las propuestas y retos que tiene el país. Se debe buscar los acuerdos que permitan transitar a mejores condiciones de desarrollo, aseguró.

Peña repitió los cinco puntos a desarrollar como parte del gobierno federal y confió en que se alcance un México alejado de la violencia, con mejor crecimiento sostenido y con una verdadera reforma educativa que ayude a mejorar las condiciones de los alumnos.

Tras escuchar las evaluaciones hechas por los dirigentes de la Cepal, OCDE, BID y del Banco Mundial, el presidente remarcó las coincidencias que se tienen en varios de los puntos y dijo que se seguirán las evaluaciones, “"no porque sea una imposición o una receta que nos estén dando, sino porque es una oportunidad de desarrollar aquello que se quiera asumir”", dijo.

Gurría Treviño afirmó que la reforma estructural más importante en el país es la fiscal.

"“Lo hemos repetido una y otra vez hasta el cansancio, la reforma fiscal es la más urgente de todas porque les da viabilidad a las demás. Hoy en México muy pocos pagan impuestos y muchos de los que pagan, pagan menos de lo que debieran. Esto tiene implicaciones no solo para el funcionamiento y el financiamiento del Estado, sino que explica también la falta de recursos para tener mejores esquemas de solidaridad social, la creciente polarización política y social"”, comentó.

Explicó que la urgencia de las reformas en México se manifiesta en una serie de atrasos y problemas como la desigualdad de ingresos, el mayor gasto en subsidios a combustibles en lugar de programas sociales y en una productividad laboral pobre.

"“Un paso crucial para avanzar en la ambiciosa agenda planeada es asegurarnos que lo acordado se implante; hay que recordar que el diablo está en los detalles. Las mejores intenciones y decisiones pueden ser letra muerta si no se acompañan de planes precisos de implantación rigurosa, de seguimiento y evaluación"”, por eso el Estado debe dejar claro que utilizará todos los recursos a su alcance para concretar las reformas.

 — ALBERTO VERDUSCO Y MIRIAM CASTILLO