DIEGO ARMANDO MEDINA
20 de marzo de 2016 / 04:29 p.m.

Parece que a Tigres se le ha olvidado como marcar gol pues ayer otra vez se quedó sin anotar, empató 0-0 en casa de Puebla y sumó 366 minutos de forma consecutiva sin hacerse presente en el marcador.

Tigres no pudo aprovechar que desde el minuto 68 La Franja jugó con un hombre menos en la cancha y se tuvo que conformar con el punto que rescató de visitante que lo ubica con 16 unidades en el séptimo lugar de la tabla general.

Los felinos no marcan gol desde el minuto 84 cuando recibieron al América en la jornada ocho. De ahí han pasado cuatro partidos, tres de Liga y uno de Concafaf en donde los del ‘Tuca’ Ferretti han sido incapaces de anotar.

El primer tiempo se resume en dos palabras: accidentado y aburrido. En cuanto a llegadas fueron muy escasas y ninguna de ellas con verdadera claridad en ninguna de las dos escuadras.

Si de por sí Tigres llegó al partido con cinco bajas por lesión, apenas comenzando el encuentro se unió otro más a la lista de bajas felinas.

Tal parece que hay una maldición con las lesiones auriazules pues al 3’ de acción Iván Estrada se lesionó de su rodilla izquierda al habérsele atorado la pierna cubriendo el balón y tuvo que ser sustituido por Antonio Briseño quien fue improvisado como lateral derecho.

Sin Dueñas, Jiménez, Damián, Torres Nilo, Damm y ahora también sin ‘Gutty’, Tigres intentaría rescatar el resultado de una cancha en donde había ganado cinco de sus últimas seis visitas.

Las preocupaciones en Tigres no pararon ya que al 9’ Guido Pizarro necesitó de las asistencias medicas al recibir un balonazo en el rostro. No conforme con eso al 11’ Zelarayan recibió una falta por atrás y también requirió del ‘carrito de las desgracias’.

Pasaban los minutos y los felinos seguían cayendo. Al 25’ otra vez el cuerpo médico felino ingresó al campo ahora para atender a Aquino después de una dura entrada poblana.

Los arqueros Nahuel Guzmán y Cristian Campestrini prácticamente tuvieron un día de campo en los primeros 45 minutos. Solo Sobis al 18’ y Gignac al 39’ se animaron a disparar pero sus tiros fueron muy desviados.

Lo que sí llamó poderosamente la atención fue la mega invasión de la afición felina que llenó toda una cabecera del Cuauhtémoc presentándose un poco mas de 10 mil incomparables para apoyar a su equipo en Angelopolis

SEGUNDA PARTE, EMOCIONES Y EXPULSIÓN

El partido fue otro para el segundo tiempo. Puebla se animó a atacar y Tigres respondía minutos después.

La mas peligrosa de La Franja fue el disparo espectacular de Luis Robles al 47’ que desde fuera del área prendió el balón de derecha y la puso en el travesaño ante la estirada de Guzmán que ya no llegaría al esférico.

Tres minutos después los felinos respondieron con Lucas Zelarayan en tiro libre que pasó apenas desviado de la portería defendida por Campestrini.

Al 53’ David Toledo remató de cabeza apenas a un lado del poste izquierdo del marco auriazul y de inmediato en la siguiente jugada André Pierre Gignac se animó fuera del área pero la pelota fue muy arriba.

Nahuel Guzmán fue exigido al 59’ por Robles y al 63’ Puebla seguía atacando con un cabezazo de Ramón Arias que pasó rosando el palo derecho del arco universitario.

El encuentro se comenzó a calentar al 67’ en una salida del ‘Patón’ que arriesgó el balón y al despejar recibió una dura barrida de Alustiza que se llevó la amarilla. Tigres pedía expulsión y los ánimos empezaron a ser turbios.

Un minuto después al 68’ Christian Bermúdez perdió la cabeza y dio un planchazo al ‘Gringo’ Torres que lo mandó a bañarse temprano.

Con un hombre menos en la cancha Puebla se dedicó a defender y buscar el contra golpe y Tigres a arriesgar por el triunfo.

Sin embargo ni la entrada de Fernando Fernández pudo evitar el par de ceros en las porterías y la sequía de gol que ya es preocupante en Tigres.

Lo más cercano de los pupilos de Ricardo Ferretti fue al 73’ en un centro de Gignac que no pudo cabecear de la mejor manera Zelarayan, el esférico le quedó a Aquino pero este mandó la pelota desviada.

Ahora Tigres tendrá que esperar hasta el próximo 2 de abril que reciba al Atlas para regresar al triunfo y ver si puede recobrar la memoria de cómo se anota un gol.