ROBERTO FLORES
10 de diciembre de 2015 / 08:17 p.m.

Tigres puso garra y media sobre el trofeo de campeón del Apertura 2015 al golear y devorar 3-0 a unos Pumas inofensivos y sin ambición ante 43 mil Incomparables que ya empezaron el festejo de la cuarta estrella.

Aunque en el futbol nada está escrito y faltan todavía los 90 minutos de la Vuelta en el Olímpico Universitario de la capital, por lo visto anoche se antoja muy difícil que la UNAM pueda levantarse de esta pesada loza regia con goles de André-PIerre Gignac, Javier Aquino y Rafael Sobis.

En esta ocasión no se tuvo que sufrir de más para anotar el primer gol como an las series anteriores contra Jaguares y Toluca.

Desde el principio Tigres salió decidido a sentenciar la Final en su cueva y sus Incomparables seguidores. Mientras que Pumas esperaba y buscaba permanentemente a Ismael Sosa como su llave para el contragolpe.

A los cinco minutos Jesús Dueñas dio el primer aviso en un disparo de media distancia, luego a l 10' fue Javier Aquino, pero en ambos casos Alejandro Palacios pudo evitar el daño en su portería.

Fue a los 13' que se pudo romper el candado unamita. Javier Cortés cometió penal sobre Rafael Sobis con un recargón por la espalda que el árbitro José Alfredo Peñaloza no dudó en marcar. Un minuto más tarde André-PIerre Gugnac anotó con disparo potente el 1-0.

El Volcán estalló. En el cielo nicolaíta aparecieron los fuegos pirotécnicos mientras desde las tribunas caían los gritos de "¡Tigres, Tigres, Tigres!" Y el francés se fundía en un abrazo con sus compañeros de banca.

Fue hasta el 19' que Pumas dio señales de vida. Matías Britos con un cabezazo que pasó ligeramente encima del arco de un Nahuel Guzmán que hasta entonces había sido un espectador más.

Faltaba lo mejor. Javier Aquino sacó de la chistera un disparo que se incrustó en el ángulo superior izquierdo de Palacios para un 2-0 que al 29' puso a saltar a todos en sus butacas e iluminó una vez más con la pirotecnia la noche regia.

El resto de la primera parte Tigres se dedicó a manejar el esférico y buscar en tercer gol que sentenciara la Final. Pumas no encontraba cómo meterse al juego, parecían ausentes, dormidos, como si estuvieran jugando un partido de torneo regular.

Al medio tiempo en la pantalla gigante apareció la imagen del comediante Rob Schneider entonando el ya famoso "¡vuélvete tigre esta Navidad!", y el "¡sí se puede, sí se puede!" Arrancando la ovación de los más de 43 mil presentes.

Para el complemento ni Tuca ni Vázquez hicieron cambios. Los capitalinos adelantaron un poco sus líneas, pero sin alocarse. Tigres manejaba la pelota y seguía llegando por ambos costados.

El dominio era total de los locales y al 59' llegó el 3-0. Tras darle más de 20 toques al balón, Gignac recibió un rechace defensivo, disparó y el Pikolin II dejó pudo quedarse con el esférico, quedando a merced de Rafael Sobis que sólo la empujó al fondo del arco desguarnecido.

Memo Vázquez no tuvo más que enviar a Daniel Ludueña a la cancha, por Fidel Martínez, en busca de rescatar por lo menos un gol.

La fiesta en El Volcán ya era total. Los cánticos de los Libres y Lokos los seguían todos los demás Incomparables. Mientras en la cancha su equipo buscaba otro gol. La presa estaba indefensa y había que rematarla.

Tuca Ferretti mandó a la cancha a Damián Álvarez por un disminuido Jürgen Damm, lo que celebró en grande la afición.

El superlíder del torneo nunca apareció, no buscó descontar, sólo veía como Tigres tocaba una y otra vez la puerta quedándose ahogado el grito del cuarto gol. A dos minutos del final Aquino se fue lesionado e ingresó Joffre Guerrón.

Gignac sumó su partido 11 anotando gol y cada que anota Tigres no pierde, además fue el juego 11 consecutivo sin conocer la derrota para los felinos que ayer fueron despedidos con una ovación de pie y por una lluvia de fuegos pirotécnicos que iluminaron el cielo, pero sobre todo se fueron con más de medio trofeo de campeón en sus manos.