EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
4 de enero de 2018 / 11:50 a.m.

En enero de 2016, proveniente de Belgrano, llegó Lucas Zelarayán a Tigres. Pese a que el cuadro felino había hecho incorporaciones de peso en el verano 2015 decidieron traer a este argentino de gran calidad, un enganche con un futuro prometedor.

Desde que arribó al equipo, el argentino estuvo en una constante búsqueda de la titularidad, pero no aterrizó con la etiqueta de jugador crucial para el equipo. Siempre fue una de las mejores apuestas que tenía Ricardo Ferretti, se integró al grupo de argentinos y fue bien arropado por los más grandes del plantel. Han pasado 4 torneos, pero no ha conseguido el total dominio de un puesto en los 11 habituales.

Hubo momentos donde entraba y cambiaba los partidos, tuvo seguidillas de encuentros con la mayor parte de los minutos, pero a la primera oportunidad era cambiado para meter a un recuperador, para sumar a otro delantero, para priorizar ensanchar la cancha y dejar de lado la creatividad y generación de jugadas ofensivas que Zelarayán puede dar.

"El Chino" llegó como el relevo natural para Rafael Sobis; cuando el brasileño se fue parecía que era su momento   fue incorrecto el pronóstico: Ismael Sosa ocupó ese lugar; Tuca prefería al 'Chuco'  porque tenía más gol, y así Tigres volvió a salir campeón.

Hay partidos donde Lucas fue determinante para que Tigres entrara a liguilla, para que avanzara, para controlar rivales, para abrir defensas, para hacer una jugada en medio del lodo que crean las defensas con el repliegue. En el 2017 llegó Edu Vargas, lo pusieron de mediapunta y se volvió competencia de Zelarayán. ¿Cómo ganarle a uno de los delanteros goleadores históricos de Chile? Selección bicampeona de Copa América, cada torneo Zelarayán lo tenía más difícil, pero nunca se rindió.

El Apertura 2017 lo inició de gran manera, debutó con un golazo en el Volcán, gran precisión de pases y recuperación de balón. Se fue Pizarro, no había contención, y sabíamos que cuando este llegara iba a ser sacrificado.

A veces iba a la banca, en otras ocasiones ni siquiera era convocado. Zelarayán no pudo con los obstáculos que se le fueron presentando torneo a torneo, y cuando superaba un escalón resultaba que había que ser equilibrados y poner a Dueñas a recuperar junto con Carioca.

Este invierno puede ser una ventana para escapar de Tigres, aterrizar en un plantel donde ser extranjero no sea motivo para ir a la tribuna, donde haya mayores libertades creativas en ¾ de cancha. No es un mal jugador, y Ferretti no es mala persona por no hacerlo titular, simplemente hay veces que los sistemas o estilos de juego no terminan por aceptar a cierto tipo de jugador.

Pero esto no significa que estos 2 años hayan sido inútiles para él. Quedó 2 veces campeón, la gente lo quiere y aprendió mucho, y ese aprendizaje puede que sea momento de demostrarlo en otro equipo, con otro entrenador, otra idea y otras oportunidades.





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