JESÚS QUEZADA 
4 de enero de 2016 / 07:02 p.m.

Apenas han pasado poco más de tres semanas de aquella noche triste en el estadio Nemesio Diez, en la derrota del Toluca 2-0 de la mano de los Tigres y que marcó el destino de ambos, de unos Diablos Rojos que se resignaban a sumar su cuarta semifinal perdida en la era de José Cardozo; mientras que del otros lado, los felinos se enfilaban a la final y a su posterior campeonato.

A unos días de que arranque un nuevo torneo en el futbol mexicano, en los Diablos Rojos todavía duelen esas heridas, esa imposibilidad de aspirar a una final que les dejó tristeza y rabia, misma que desean sacar desde la jornada uno del Clausura 2016 donde recibirán al campeón Tigres y donde la misión en abollarle la corona.

“Son diferentes circunstancias, diferentes instancias, una fue semifinal ahora es el inicio, pero sí nos quedamos con esa espina de poder dar más, de poder demostrar más, sí está esa motivación, esa ilusión de poder comenzar bien, no nada más en la Liga sino en Libertadores”, expresó el atacante de los Diablos, Omar Arellano.

“Estamos ansiosos por comenzar con el pie derecho. Tenemos un inicio complicado, pero hoy en día cualquier equipo te complica, cualquier es difícil de local y de visitante, pero hay que pensar positivo, hacer las cosas bien, comenzar bien para tener mucha seguridad y encarar ambos torneos”, agregó.