jesús quezada
2 de junio de 2015 / 08:32 p.m.

El clamor popular tuvo eco en el Deportivo Toluca. Aunque el discurso del técnico de los Diablos Rojos, José Cardozo, era el de mantener en las filas escarlatas al delantero colombiano Víctor Montaño, al final de cuentas el cafetero fue incluido en la lista de transferibles del club, mención que hicieron un día después de haber dado los nombres de los jugadores que no entran en planes de la institución para el próximo torneo.

Víctor Montaño llegó al Deportivo Toluca penas el semestre pasado, con amplio cartel, pues su estancia en varios clubes de Francia así lo avalaba; sin embargo, llegó avanzado el torneo, se tardó en adaptarse físicamente y al esquema del equipo, cuando parecía que por fin iba a debutar en la liga le dieron minutos en el torneo de Copa y se lesionó, una primera molestia muscular que lo tuvo fuera de actividad varias semanas.

Total que Víctor Montaño debutó con los Diablos Rojos en la liga hasta la jornada 7 en la visita a Veracruz, en tres partidos consecutivos poco pudo hacer a favor de la causa mexiquense, se fue en blanco, sin goles, en ese juego y después ante Cruz Azul y por último ante Monterrey donde además fue expulsado.

Pagó el partido de suspensión y otra vez regresó a las canchas en la jornada 11 contra Chivas, pero al igual que en los juegos anteriores con poco aporte, aunque regresaron las lesiones que lo dejaron fuera de actividad de nueva cuenta.

El colombiano apareció hasta la jornada 17, la más importante para los Diablos, esa donde se jugaban el pase a la liguilla, pues una victoria los clasificaba. Pero Montaño repitió actuación, no anotó y fue lo último que hizo con la casaca escarlata pues ahora es moneda de cambio del club para el próximo torneo, pues se va aún cuneado le queda un año de contrato.

Como la mayoría de sus contrataciones, José Cardozo defendió a capa y espada a este jugador, siempre puso argumentos como la altura de la ciudad de Toluca, las lesiones y la falta de ritmo futbolístico para justificar el poco a porte de Montaño, incluso, al final del torneo aseguró que lo mantendría en el equipo pues esperaba que con una pretemporada completa el delantero regresara mejor físicamente y explotara su calidad que lo llevó a militar muchos años en el futbol francés.

NO LE ATINAN

Desde 2010, la última vez que los Diablos Rojos fueron campeones, la directiva y cuerpos técnicos del Deportivo Toluca no le atinan en la contrataciones de un centro delantero letal, referente de área y sobre todo, que lleve al equipo a una nueva gloria.

El último romperredes con estas características fue el chileno Héctor Raúl Mancilla, quien no sólo hizo goles por racimos, fue campeón de goleo y levantó dos trofeos de liga.

Después de él el Toluca apostó por el ecuatoriano Jaimen Ayoví, quien bajo la dirección técnica de Sergio Lugo no embonó y terminó por irse a otros equipos del balompié nacional como Pachuca y Tijuana.

En 2011 arribó el uruguayo Iván Alonso, que entonces dio una esperanza a la directiva escarlata. Jugador maduro, certero en el área y que incluso fue campeón de goleo, pero no hizo equipo bajo los mandatos de Héctor Hugo Eugui y Wilson Graniolatti, de tal manera que terminó por irse antes de que finalizara su contrato anteponiendo una supuesta enfermedad cardiaca que le impedía jugar en la altura de la ciudad de Toluca.

Ya con Enrique Meza a cargo, ahora se apostó por el panameño Luis Carlos Tejada, el cual quemó su pólvora en los primeros cinco juegos con Toluca, anotó mismo número de goles para después pasar inadvertido.

Con la llegada de José Cardozo en 2013 también lo hizo el delantero paraguayo Pablo César Velázquez, quien entró con el pie derecho, fue campeón goleador y en año y medio hizo 30 goles en 60 partidos. Sin embargo, su rendimiento vino a menos y siempre fue cuestionado por fallarle la puntería en los momentos clave de los torneos, hizo un solo gol en tres liguillas en que participó.

Así, ahora comienza un nuevo peregrinar de la directiva escarlata y el cuerpo técnico en la búsqueda de un centro delantero que por fin haga pesar el ataque rojo, un atacante letal como lo fue en su tiempo de jugador el actual timonel del club, José Saturnino Cardozo.