CORTESÍA: MEDIOTIEMPO
11 de octubre de 2017 / 07:48 p.m.

Sesenta y cinco minutos decepcionantes, pero un cierre frenético ilusionaron a la Selección Mexicana Sub-17 ante Inglaterra, aunque el reloj terminó por no ayudar y consumó la derrota 3-2.

Un partido en el que el Tri fue inoperante en todo el primer tiempo y, por si fuera poco, recibió par de golpes mortales al inicio del complemento que tuvieron a los ingleses con goliza de 3-0, pero Diego Lainez sacó todo el ímpetu para llevar al equipo en el camino de una hazaña que casi se firma.

Un partido en el que el Tri fue inoperante en todo el primer tiempo y, por si fuera poco, recibió par de golpes mortales al inicio del complemento que tuvieron a los ingleses con goliza de 3-0, pero Diego Lainez sacó todo el ímpetu para llevar al equipo en el camino de una hazaña que casi se firma.

Las esperanzas parecían derrumbarse y la derrota sin gol por parte de México era inminente, sin embargo, hubo 25 minutos de máxima entrega y del mejor futbol mostrado en toda la competencia. El ímpetu fue guiado por un solo hombre, Diego Lainez.

El azulcrema llevó al Tri a su mejor versión. Primero con un disparo rebotado al 65’ y en menos de 10 minutos le otorgó la esperanza de poder lograr la hazaña con el 2-3, pero el tiempo no les fue suficiente.

Las ganas y la entrega poco a poco cedieron ante el cansancio, no hubo más y México se quedó con la derrota para tener en las manos el punto del empate ante Irak.

Ahora esperará el resultado de los iraquíes contra Chile y un triunfo ante los andinos en la Jornada 3 es más que obligatorio para pensar en el pase a la siguiente fase.

AM