CORTESÍA LA AFICIÓN
29 de abril de 2017 / 10:13 a.m.

Fidel Kuri Grajales, dueño de los Tiburones Rojos de Veracruz, bajó al césped del Estadio Luis 'Pirata' Fuente para celebrar el triunfo 1-0 sobre Rayados de Monterrey, tres puntos en la penúltima jornada del Clausura 2017 que lo tiene cerca de la salvación y con esperanza de Liguilla.

Kuri, al parecer, olvidó su sanción de año y ocho meses que la Comisión Disciplinara de la Federación Mexicana de Futbol le ratificó en septiembre de 2016; es decir, sobre Grajales ya pesaba el castigo de 12 meses tras la agresión en contra de Edgardo Codesal, ex director del área técnica de la Comisión de Árbitros, y la adicional pena después de insultar a un reportero en el estadio del Puebla, por lo que no podía acudir a la cancha, vestidores o zona mixta de los inmuebles de la Liga MX.

El también político participó eufórico de los cánticos de los jugadores para la grada local, que explotó en júbilo tras el silbatazo final.

El sábado, una derrota de Monarcas Morelia o Chiapas FC les daría la permanencia matemática en Primera División.