17 de febrero de 2015 / 01:28 a.m.

MONTERREY.- La noticia llega con golpe y palmada en la espalda; por un lado, la familia pone fin a la incertidumbre de si su hija está viva o muerta, y por otro, el luto, que habían evitado desde hace tres años y siete meses, se escapa con impotencia.

Los estudios de ADN hechos a los restos de una mujer hallada en Santa Catarina, comprobaron que se trata de Brenda Damaris González Solís, reportada como desaparecida en julio de 2011, informó Familias Unidas por nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL).

Aunque los familiares ya habían recibido los restos, fue hasta hace cinco meses que pidieron a las autoridades la intervención de peritos peruanos para comprobar que se trataba de su hija, por lo que exhumaron los restos.

Este lunes obtuvieron una respuesta: las muestras de ADN tomadas coinciden con Damaris.

LA HISTORIA

La última vez que se supo de Brenda Damaris, fue el 31 de julio de 2011 cuando se comunicó por teléfono con sus familiares para decirles que había tenido un accidente en el municipio de Santa Catarina.

Brenda estaba acompañaba a un amigo, a quien tenía pocas semanas de conocer. Circulaban en la camioneta de él por la avenida Colosio, y a la altura de la colonia López Mateos tuvieron el percance vial.

Segundos después de haber entablado comunicación con su familia, colgó al señalar que se acercaba una patrulla de la policía municipal. Después de eso, su familia no supo más de ella.

Fue hasta octubre 2012 cuando las autoridades les informaron que el La Huasteca habían sido hallados restos en una fosa clandestina y que probablemente correspondían a su hija. Después se les entregó el cuerpo.

La familia no tuvo más que enterrar los restos que ni siquiera estaban seguros de que correspondieran a su hija. Con la intervención de FUNDENL se logró que la familia obtuviera apoyo de las autoridades para que el Equipo Peruano de Antropología Forense exhumara el cuerpo, tomara muestras y las analizaran en el laboratorio Bode Technology en Washington.

PIDEN RESTAURAR EL DAÑO

Tras presentar los resultados de las pruebas genéticas que comprueban la identidad de los restos, la familia de Brenda solicita a las autoridades una reparación del daño, al acusar malos manejos en el procedimiento.

Las principales irregularidades cometidas por la Procuraduría de Nuevo León, que señalan los deudos son un mal manejo de la escena y recuperación de los restos humanos, pues fueron mezclados con los de una segunda persona y se entregaron de forma incompleta, señaló FUNDENL.

Además aseguran que no se notificó de manera oficial sobre la localización de los restos ni se entregaron de manera digna.

Otra de las quejas de los familiares de Brenda es que personal del Servicio Médico Forense le exigió a la familia incinerar los restos inmediatamente después de ser entregados, sin dar un sustento para ello; además de que en el acta de defunción redactaron que "murió en su domicilio".

"Solicitamos en este momento a la Procuraduría la restitución digna de los restos a la familia, así como la cobertura total de los gastos funerarios y de inhumación en base al artículo 31 de la Ley General de Víctimas … Hemos encontrado a Damaris, pero aún no se ha obtenido justicia", señaló FUNDENL.

Exigieron también a la PGJNL esclarecer el asesinato y la participación de los elementos de tránsito que estuvieron en el momento en que Brenda desapareció.

FOTO: Daniel Becerril | Reuters

ADRIANA DÁVILA