9 de septiembre de 2013 / 12:52 p.m.

Alfonso Martínez Serna no contempla que un edificio como el del Planetario Alfa, así como el vitral de Rufino Tamayo, pueda cerrar de la noche a la mañana.

El ex director de este centro cultural de 1988 a 1991 se plantea lasopciones para el rescate del espacio cultural, pues lo considera un patrimonio que las futuras generaciones de regiomontanos deben conocer.

Más cuando el Pabellón que alberga a El Universo  fue inaugurado por el propio Rufino Tamayo cuando el museo cumplía su décimo aniversario. Ante el posible cierre del centro cultural, por una decisión del Corporativo Alfa, aún no se sabe cuál será el destinode la pieza.

De su carpeta de documentos extrae una invitación. Está fechada con el año 1988, y una letra azul brinda un mensaje:

“Para don Alfonso Martínez, cordialmente. Rufino Tamayo”. Se trata de la firma que el artista oaxaqueño estampó durante su visita en la inauguración del Pabellón del Planetario Alfa.

A 25 años de la inauguración del vitral El Universo, don Alfonso Martínez no concibe que este espacio pueda cerrar sus puertas al público, como se llegó a manejar al solicitar el cambio de uso de suelo en los terrenos propiedad del corporativo Alfa, para convertir el predio que ocuopa en una zona habitacional.

“Soy respetuoso de la decisión que tome el corporativo, pero creo que el museo debería llevarse a lo virtual, en donde el visitante pueda conocer todo el patrimonio del museo y así se preserve”, propuso.

RECUERDOS DEL VITRAL

Para el décimo aniversario del Planetario, el Corporativo Alfa decidió construir el Pabellón del Universo donde la pieza central sería el vitral creado por Tamayo y adquirido por el grupo industrial desde 1980, junto con la escultura Homenaje al Sol (ubicada en Zaragoza y Constitución). El vitral es el único que creó el artista oaxaqueño.

“Tenemos un vitral que ya quisieran los mejores, sólo que por verlo diario a la mejor ya se nos olvida”, indica el ex director.

Una de las quejas recientes de los vecinos en Carrizalejo es que los eventos sociales que se realizan en el Pabellón del Universo duran hasta altas horas de la noche.

“En mi tiempo no había ninguna actividad frívola”, señala tajantemente.

Durante sus primeros 20 años de vida, el Planetario fue un referente nacional. Era el líder en la Asociación Mexicana de Planetarios, se implementaron las Sociedades Astronómicas en México y fue representante en Norteamérica de la Asociación Mundial de Museos de Ciencia.

“Yo realmente no me explico la situación. Cuando teníamos el museo había arte, ciencia y tecnología, vinieron muchos artistas de renombre y fuimos cabeza de la Asociación Nacional de Planetarios en México”, subraya.

35 AÑOS EN LA MEMORIA

El cilindro plateado ubicado en la colonia Carrizalejo de San Pedro es ya un ícono en la ciudad. Durante dos generaciones la mayoría de los escolares de Educación Pública tenía una visita obligada al Planetario cuando la mayor atracción era la demostración del fenómeno de la estática para terminar con los cabellos erizados.

El 11 de octubre el museo de ciencia y tecnología estará cumpliendo 35 años de vida.

La opinión del segundo director que tuvo el Planetario es que el museo debió estar preparado para los nuevos tiempos. En una época en donde internet no tiene límites creativos, no se entiende como el espacio quedó rezagado en la tecnología para ser visto en todo el mundo.

Si el Planetario cierra o no sus puertas, don Alfonso Martínez Serna propone que el ciberespacio es un buen hogar para preservar el legado cultural y artístico que ha dejado entre los regiomontanos el museo.

Incluso, dijo, los trabajos deberían comenzar desde ya.

“Es momento que se instalen mesas de trabajo, se convoque a especialistas para que el Planetario tenga su museo virtual. De esta manera, el museo quedará siempre como un ícono en la identidad de San Pedro y de México”.

 — GUSTAVO MENDOZA LEMUS