23 de marzo de 2014 / 03:00 a.m.

Sorprendiendo a propios y extraños, mostrando un oficio enorme y un corazón que no les cabe en el pecho, el Querétaro se paró anoche en el estadio universitario y derrotó 0-2 a los Tigres en el marco de la jornada 12 del clausura 2014.

Fue un partido en donde no aparecieron los felinos y dejaron un sabor amargo ante su gente que como cada oportunidad llenó el volcán que jamás dejó de apoyar, pero no fue suficiente.

 

La cara de Tigres fue muy distinta a la que ha mostrado en todos y cada uno de los partidos de Copa y parecieran otro equipo distinto al que el miércoles pasado había goleado y le había marcado un 6-0 vapuleante en los cuartos de final de la Copa al Atlante.

Aunque nunca fueron dominadores ni superiores a los Gallos Blancos, el marcador se abrió cuando pocos pensaban el Querétaro podría aparecer pues no habían ni siquiera disparado a la portería de Sergio García que no pudo superar el récord sin gol en contra, pues quedó en 511 la marca sin anotación de los felinos.

Fue al minuto 18 cuando una jugada del brasileño Ricardo Jesús por la banda derecha surtió frutos para los Gallos, entró al área sacó un derechazo que atajó sensacional Sergio García pero quedó en el área por el otro sector en donde atento contra remató de zurda William Da Silva para abrir el marcador.

Después del gol visitante y contrario a lo que normalmente hace un equipo visitante que llega como víctima, el Querétaro siguió atacando, intentando y acercándose al segundo gol, mismo que llegó al minuto 26 en un golazo de pierna derecha de Christian Bermúdez que disparó fuera del área y puso la pelota en el ángulo superior izquierdo, imposible para el arquero felino.

 

A partir de ese momento, entonces Tigres si se animó y comenzó a agobiar al Querétaro, pero en parte por la misma postura de los visitantes que ya se sentían cómodos con el marcador y comenzaron a seder terreno a los felinos.

Después de la primera media hora, tal parece que Ricardo Ferretti encontró en la media cancha una de las mayores fallas e hizo un cambio al meter a la cancha a Jesús Dueñas, quien se fue de lateral derecho para mandar a Salcido que había comenzado de defensor, ahora en una doble contención juntó a Guido Pizarro.

Sin embargo los felinos no pudieron crear muchas oportunidades y sólo fue una la gran falla que tuvieron en el encuentro, al minuto 44 cuando Guido Pizaro le pusó un "bombón" a Alan Pulido que controló dentro del área y mano a mano ante Edgar Hernández no pudo definir, intentó picar el balón y se quedó corta la pelota.

Para la segunda mitad Hernán Darío Burbano suplió a Damián Álvarez pero poco pudo hacer en la cancha, pues los segundos 45 minutos se jugaron a lo que quiso el Querétaro, dándole la iniciativa total y la pelota a los auriazules que nunca pudieron abrir el cerrojo defensivo que mandó el estratega de Gallos Blancos Ignacio Ambriz.

Tigres terminó jugando a los disparos de media distancia y los centros, por eso Tuca mandó a la cancha a Emanuel Herrera que al 57 apareció, recién ingresado rematando a las manos del portero luego de un buen centro de Jesús Dueñas, en lo más peligroso para los felinos en la parte complementaria.

Con este resultado Tigres se rezaga en la pelea por un puesto de liguilla con 14 unidades y todavía fuera de las posiciones de honor, mientras que el Querétaro se fue más que feliz al romper cinco derrotas consecutivas y un sin fin de problemas extra cancha que ayer demostraron no pesarles.

DIEGO MEDINA