27 de febrero de 2013 / 08:04 p.m.

Barcelona • Un estudio científico internacional identificó la parte del genoma que determina si una avispa será reina u obrera y descubrió que estas últimas tienen un genoma "más activo".

La investigación, publicada por la revista "Genome Biology de Biomed Central" y en la que participó el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona (noreste de España), consiguió secuenciar la parte activa del genoma, el transcriptoma, de las avispas tropicales, "Polistes cancensis", con el objetivo de determinar si una avispa será reina u obrera dentro del enjambre.

El trabajo demuestra que las obreras tienen un transcriptoma más activo que las reinas, lo que explica que en estas sociedades simples, las obreras sean "multiusos" en la colonia, con un genoma mucho más activo, dejando a la reina con una actividad más restringida, informó en un comunicado el CRG.

"El estudio de especies eusociales primitivas, como estas avispas, ayuda a comprender la evolución de la sociabilidad", explica el organismo.

Todas las especies sociales básicamente evolucionaron de un único antecesor, en este caso una única avispa que ponía huevos y alimentaba a su prole.

Pero, ¿cómo este único fenotipo ancestral se diversificó para dar lugar a reproductores especializados (reinas) y cuidadores de la descendencia (obreras) convirtiendo así una especie solitaria en social?, se preguntaron los investigadores.

Este trabajo aporta una primera pista sobre la vida secreta de los insectos sociales porque muestra que las obreras tienen un transcriptoma muy activo que, posiblemente, expresa muchos de los genes ancestrales que necesitaba la avispa solitaria primitiva para tener éxito y sobrevivir.

En cambio, las reinas parecen haber "apagado" muchos de sus genes, presuntamente para poder ser buenas reproductoras.

Los análisis clásicos basados en el registro fósil sostienen que las hormigas y las avispas pertenecen a un mismo "clade" conocido como Vespoidea, con las abejas como un grupo hermano.

Ahora, los nuevos datos hacen que se replanteen las relaciones entre las subfamilias de abejas, avispas y hormigas y sugieren que las avispas forman parte de un "clade" separado de las hormigas y las abejas, aunque para confirmarlo se necesitan más secuencias de genomas y datos comparativos para resolver esta controversia.

La estructura social de los insectos no está en la evolución de los genes, sino en la regulación de la actividad de los mismos (en avispas obreras, la actividad del genoma es mayor y en reinas, existe menor actividad por la elevada especialización).

EFE