26 de abril de 2014 / 07:23 p.m.

 

"Estoy decidido a continuar las tradiciones y la filosofía del club con las que he crecido y en las que creo firmemente", señaló Giggs en las horas previas a su estreno como nuevo entrenado del Manchester United.Al menos, en el plano táctico como demostró el técnico galés al recuperar el tradicional 4-4-2 de los "diablos rojos" en detrimento del 4-2-3-1 que su predecesor, David Moyes, implantó en la presente temporada.Una decisión con la que Giggs pretendió dotar al Manchester United de la velocidad, el juego por bandas y el empuje del que en demasiadas ocasiones ha carecido este curso el equipo bajo la dirección de Moyes.Cambio que relegó de inicio al banquillo al español Juan Mata, en beneficio de Danny Welbeck, que formó junto con Wayne Rooney la punta de ataque, mientras que el ecuatoriano Antonio Valencia y el japonés Shinji Kagawa ocuparon las bandas.Precisamente un penalti cometido sobre Welbeck a los 41 minutos y transformado por Rooney permitió al United encarrilar (1-0) un triunfo, que se convirtió en el segundo tiempo en una plácida goleada.Un nuevo tanto de Rooney, que firmó el 2-0 a los 48 minutos con un soberbio disparo desde fuera del área, y dos tantos de Juan Mata, que evidenció su capacidad como llegador, permitieron a Giggs festejar su primer triunfo como entrenador.No obstante, la debilidad del Norwich, cuarto por la cola y que llegaba a Old Trafford tras encadenar cuatro derrotas consecutivas, impiden calibrar el auténtico impacto de la llegada de Giggs, Paul Scholes y del resto de los "Fergie Boys" a la dirección técnica del United.Y es que los problemas de los diablos rojos esta campaña no han llegado ante los equipos de la parte baja de la tabla, sino por la incapacidad de los de Moyes para pelear de tú a tú con los mejores, como evidencian los tan sólo 6 puntos que el United ha sumado este curso en sus duelos con los seis primeros clasificados.

AGENCIAS