6 de septiembre de 2014 / 08:50 p.m.

 

Desde su comienzos el balompié mexicano ha albergado a destacados jugadores provenientes de distintos países, la gran mayoría de origen  sudamericano.  Chile ha sido un país ha aportado grandes dosis de talento en Beneficio del fútbol nacional.  La primera gran estrella andina en México fue el mediocampista Carlos Reinoso, quien se encumbró como ídolo del América.  El "Maestro" defendió a las Águilas de 1970 a 1979, del donde obtuvo dos Campeonatos de liga, una copa México, un Campeonato de la Concacaf y la Copa Interamericana de 1978, con un legendario gol ante el Boca Junior Tras retirarse con los Coyotes Neza en 1980, Reinoso inició una longeva carrera como entrenador, dirigiendo a cuadros de como Tigres, Tampico-Madero y Tecos, obteniendo el título de la temporada 1983-1984 con el cuadro de Coapa. 

Dos años después de la llegada de Reinoso, el cuadro americanista contó con la presencia de otro gran representante de Chile,  el delantero Osvaldo Castro.

Por 3 años el "Pata Bendita" logró ser referente del conjunto capitalino, para posteriormente militar en el Jalisco, Coyotes Neza, Atlético Potosino y los Pumas, con los cuales puso fin a su carrrera en 1984.

Castro anotó 214 goles en México, siendo el quinto máximo anotador de la liga, estadística que lo ayudó a consolidarse como el futbolista chileno con más goles de la historia.

Alberto Quintano fue otra de las glorias andinas que llegó en los años 70, encabezando la época dorada del Cruz Azul, ganando 4 títulos de liga.

Marco Antonio Figueroa fue otro digno representante del país sudamericano en tierras mexicanas, tras encumbrarse como máxima figura del Morelia.

Durante sus dos etapas con los Monarcas, el "Fantasma" marcó 130 goles, siendo el máximo goleador en la historia de los purepechas.

Tuvo un discreto paso por el América y el Celaya.

Los años 90 marcaron otra gran época para los chilenos en suelo mexicano.

El  delantero Rodrigo Ruíz dejó una gran huella por 19 años

El "Pony" logró convertirse en un hombre récord del balompié azteca defendiendo al Puebla, Toros Neza, Santos, Tecos y Veracruz.

Su mayor logró fue el campeonato del Verano 2001 con los "Guerreros", en donde se consolidó como el socio ideal de Jared Borgetti.

Ivo Basay representó uno de los mayores símbolos del Necaxa durante 4 años, despidiéndose como campeón en la temporada 1994-1995.

El año de 1996 presenció la llegada de uno de los mayores ídolos de Tigres, el delantero Claudio Nuñez, que fue pieza vital en el regreso de los felinos a primera división y su posterior consolidación.

La leyenda sudamericana, Iván Zamorano demostró su talento con el América, con el cual alzó el titulo del Verano 2002.

Los Rayados del Monterrey encantaron en Humberto Suazo a uno de los mayores ídolos de su historia.

Desde su llegada en el 2007, el "Chupete" se ha consagrado dos veces campeón de liga, y en 3 monarca de la Concacaf, marcando la época más gloriosa de la "Pandilla"

RAFAEL RIVERA