29 de agosto de 2014 / 08:49 p.m.

El club Gremio prometió ayudar a identificar y castigar a los aficionados que insultaron a un jugador en el caso más reciente de racismo en el fútbol brasileño.

El equipo aseguró que hará todo lo posible por dar con los aficionados responsables de haber imitado los sonidos de un mono en un insulto dirigido al arquero del Santos, Aranha, durante el juego de la Copa de Brasil el jueves en Porto Alegre.

Aranha se quejó después de que los insultos fueron proferidos detrás de su portería cerca del final del triunfo de Santos por 2-0 en el partido de ida por los octavos de final en la Arena Gremio.

Gremio indicó que analizará las imágenes de televisión y de las cámaras de seguridad en su intento por identificar a los responsables. Una joven puede ser vista claramente gritando "mono" desde las gradas. Medios locales señalaron que la mujer ha sido identificada a través de las redes sociales y según reportes fue suspendida de su trabajo debido a repercusiones del caso.

"Si quienes sean responsables son identificados como socios del club, serán suspendidos inmediatamente y se les prohibirá el ingreso al estadio", informó Gremio en un comunicado. "Todo lo que hallemos será entregado a la policía a fin de que puedan tomar las medidas necesarias".

El club agregó que los insultos fueron "actos aislados de individuos" y "no representan la grandeza y el respeto de los aficionados de Gremio".

Se espera que Aranha presente un reporte a la policía el viernes para formalizar su queja. El portero dijo que los aficionados también imitaron los sonidos de un mono entre los insultos hacia él.

El juego fue interrumpido brevemente mientras el arquero hablaba con el árbitro, haciendo gestos de mono y apuntando hacia las gradas.

El incidente fue incluido por el árbitro en el reporte del partido y es probable que Gremio enfrente una sanción. El equipo recibió una multa cercana a los 35.000 dólares a principios de este año por insultos racistas de sus aficionados hacia otro jugador en la Arena Gremio.

"Desafortunadamente vivimos en un país racista", lamentó el mediocampista de Gremio Ze Roberto, que jugó con la selección brasileña en la Copa del Mundo de 2006. "Si hay imágenes que muestren a los responsables de esto, entonces debe haber un castigo".

AP