4 de enero de 2014 / 04:09 p.m.

El motociclista francés Cyril Despres se encuentra a un paso de la gloria. El Dakar 2014 podría marcar su ascenso al Olimpo, y es que de llegar en el primer sitio el próximo 18 de enero a Valparaíso, Chile, igualará la marca de su compatriota Stéphane Peterhansel, con seis triunfos en la división de dos ruedas de la prueba del desierto, el máximo número de victorias existentes.

Pero para Despres, un hombre que se encuentra a solo cinco triunfos de etapa especiales en convertirse en el máximo vencedor de tramos cronometrados, el ganar no era suficiente; necesitaba un reto y por ello dejó la estructura de la compañía austriaca KTM, dominadora de las 12 últimas ediciones, para unirse a Yamaha, una marca que desde 1998 no prueba la champaña del primer sitio, curiosamente, ese año el triunfo fue para Peterhansel, mejor conocido como Monsieur Dakar. Para algunos, el movimiento de Cyril parece suicida al haber dejado la zona de confort, para él, es una oportunidad de vida.

"Es como un reto. No porque esté ahora con Yamaha no podré ganar. Eso no es la verdad, creo que tengo las posibilidades igual. ¿Por qué lo hice? Porque creo que es así la vida. Si no haces algunas cosas diferentes, si no empiezas a ver lo que te gusta más, no avanzas; no vas en una buena dirección. A mí me ha ido bien el ir con otra marca", expresó el monarca en entrevista telefónica con La Afición.

Despres, el chico que comenzó vendiendo vino para financiarse su primera aparición en el Dakar, es ahora una de las figuras del campamento. Calculador, frío, veloz, son las cualidades que la marca japonesa espera resalten a lado del modelo 450 YZF, el cual, según el propio Cyril, es una moto ligera pero con el sello característico de la compañía "tienen motores muy potentes y una resistencia muy importante".

Para este Dakar, considerado el más difícil diseñado por la organización desde que arribó a Sudamérica, al contar con cinco etapas especiales únicamente para las motocicletas, 5 mil 228 kilómetros de tramos cronometrados, y dos tramos maratón; Despres ha doblegado su preparación física, y es que en su opinión, el paso por Bolivia (los coches no correrán en este país), con más de 3 mil metros de altitud, se convertirá en una zona donde los más débiles se eliminarán.

"Tengo ansias por descubrir el territorio de Bolivia, es un lugar que todos dicen es maravilloso. Siempre el Dakar es un desgaste físico, pero creo que el paso por ahí nos afectará; tendremos que luchar mucho porque nosotros no vivimos a tanta altura ni con ese calor... El espíritu de esta carrera es tener etapas maratón; así de largas, duras. Me apetece saber que no solamente hay que ir rápido, sino intentar gestionar la mecánica. Eso me va bien con algunos años de experiencia", indicó el competidor que portará el número uno en su motocicleta, derecho ganado tras ser el campeón de las dos últimas ediciones.

Despres recuperará a su viejo rival de los últimos años; el español Marc Coma. Tras su ausencia en 2013 por una lesión; el ibérico se mantendrá en los mandos de una KTM con la mira puesta en interferir con el objetivo del francés, pero el galo considera que ahora habrá mucho más competencia respecto a ediciones anteriores, en especial, ante el ascenso de Honda. La carrera dejará de ser de una sola marca.

Aunque es considerado uno de los favoritos, él prefiere quitarse la presión y no pensar en la posibilidad de igualar la marca de Stéphane Peterhansel. "Sería genial, pero no es algo que me coma la cabeza. Me gusta el reto, la moto, y si al final puedo lograr una otra victoria, que llegue un triunfo más, sería fantástico", finalizó.

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El español Marc Coma es como un león enjaulado a la espera de ser liberado. Tras un año de ausencia regresa al Rally Dakar, recuperado en su totalidad de la lesión en el hombro izquierdo que lo dejó fuera de la edición 2013. Él está listo para devorar los ocho mil 734 kilómetros de competencia totales que se han preparado.

"Estoy contento de disputar el Dakar después de la lesión; tengo un extra de energía y motivación", expresó el catalán en entrevista telefónica para La Afición, al tiempo que reconoció llega con un solo objetivo: ganar por cuarta ocasión para dedicarle la victoria al estadunidense Kurt Caselli, fallecido en noviembre pasado durante la Baja 1000 en México.

Caselli fue el hombre que sustituyó a Coma dentro de la escuadra KTM el año anterior en el Dakar. A pesar de su inexperiencia, este norteamericano sorprendió con dos victorias de especial para finalizar en el sitio 31 de la general. La marca austriaca no dudo en integrarlo al equipo oficial junto a Marc para este 2014, pero la suerte decidió lo contrario.

"La desgracia de Kurt dejó al equipo tocado. Si dentro de toda desgracia que hemos vivido tenemos que encontrar una parte positiva es que la escuadra, a nivel humano, se ha unido mucho. Sinceramente ha sido un momento muy complicado. Sabemos que nuestra profesión hay un nivel de riesgo y que por desgracia a veces pasan accidentes así, cuando te toca tan cerca como ha sido en este caso, y cuando es alguien con tanto carisma; te deja tocado y te da muchas cosas pensar", indicó el español.

La familia de Coma se preocupa por él. En su casa, un niño de dos años escucha motores, ve piezas de motocicletas, poco se imagina que su padre se juega la vida cada mes de enero en la denominada última prueba del hombre contra la naturaleza, y aunque el peligro es latente, él ama lo que hace y ellos lo apoyan.

Marc encontrará un Dakar diferente al último que corrió en el 2012, cuando finalizó en el segundo sitio general. Su eterno rival, el francés Cyril Despres dejó KTM para integrarse a Yamaha. A pesar de ello, no lo minimiza: "Él es el actual ganador. Es un contrincante durísimo. Tenga la moto que tenga seguro que es un firme candidato. Para mí es el hombre favorito".

Junto a él, también ve al equipo Honda con el portugués Helder Rodrigues y el español Joan Barreda como rivales a considerar. El tiempo en que se daba por un hecho el dominio de KTM se acabó.

"Creo que estamos delante de una de las carreras más abiertas que se recuerdan en el Dakar. Nosotros tenemos mucha experiencia; lo que pasa es que los demás van aprendiendo, van invirtiendo".

La experiencia y el talento serán un punto crítico en el desarrollo de la carrera. La tecnología pasará a un segundo término, y los pilotos serán trascendentales.

"Nos enfrentamos a un Dakar extremo, muy duro. Es difícil definir un solo punto complicado. Tendremos dos etapas maratón, esto sobre el papel significa que alguien quedará descartado. Habrá que estar muy atentos esos días", explicó.

Coma sabe que no solo deberá luchar contra los rivales en el desierto. La organización ha sido dura contra él especialmente cuando de castigos se trata. Pocos olvidan como en el 2010 una acusación de Despres, por un cambio ilegal de neumático, terminó con sus posibilidades.

"Sé que hay puntos en la historia que han sucedido conmigo y se actuó de la manera que se hizo. Nunca me he querido quedar encasillado y dando vueltas en el pasado, tratar de justificarme o buscar culpables. Mi lectura siempre ha sido ir adelante, eso nos ha llevado a poder ganar el Dakar tres veces. Ahora es tiempo de mirar adelante y buscar la cuarta vez", concluyó.

LUIS RAMÍREZ