15 de agosto de 2014 / 03:53 p.m.

La inclusión de tres clubes de Crimea en la Liga rusa ha desatado una guerra futbolística que podría dejar a Rusia sin Mundial 2018, si prospera la demanda de sanciones remitida por Ucrania a la FIFA y a la UEFA.

"Crimea es un territorio ocupado y así lo reconoce todo el mundo. Consideramos que la FIFA y la UEFA deben reaccionar lo antes posible", aseguró Maxim Bóndarev, director ejecutivo de la Federación Ucrania de Fútbol (FUF).

Cuatro meses después de que el Kremlin se anexionara la península ucraniana, acto condenado por la comunidad internacional, la Unión de Fútbol de Rusia (UFR) abrió de par en par el pasado 8 de agosto las puertas a tres clubes crimeos.

Se trata de dos equipos que disputaron la pasada temporada la división de honor ucraniana, el TSK de Simferópol (antiguo Tavria) y el SKCHF de Sebastopol, y el Zhemchúzhina de Yalta, que ahora están ahora registrados jurídicamente en Rusia.

"¿De qué puede quejarse la Federación Ucraniana de Fútbol? Éste es un asunto interno. Rusia es miembro de pleno derecho de la FIFA y de la UEFA", afirmó Vitali Mutkó, ministro de Deportes ruso y hombre de confianza del presidente ruso, Vladímir Putin.

Estos tres equipos debutaron esta semana en la Copa de Rusia (TSK-SKCHF: 0-2; y Zhemchúzhina-Sochi: 0-2) y empezarán a competir en la segunda división rusa el próximo 20 de agosto.

"Los clubes crimeos están bajo la jurisdicción de nuestra federación. De ninguna manera, pueden participar en las competiciones rusas", agregó Bóndarev.

Ucrania considera que la política de hechos consumados de Rusia supone una flagrante violación del reglamento de la FIFA y la UEFA, a la que la UFR no habría solicitado autorización sobre el estatus de los clubes de fútbol de Crimea.

Una vez se confirmó que los tres clubes crimeos jugaron en la Copa de Rusia, el presidente de la FUF, Anatoli Konkov, remitió una carta a los presidentes de la FIFA, Joseph Blatter, y UEFA, Michel Platini, en la que exige sanciones contra Rusia.

"Les pido que tomen las medidas necesarias (...), incluida la adopción de sanciones contra la parte que violó el reglamento e ignoró los principios básicos de las más altas instancias futbolísticas", señala.

Ucrania insiste en que todo lo que tiene que ver con el fútbol en dicha península "es asunto del fútbol ucraniano", ya que "Crimea es parte de Ucrania".

La FIFA confirmó la recepción de la carta y aseguró estar al tanto de que los clubes crimeos tomaron parte el 12 de agosto en la Copa de Rusia.

"La postura de la FIFA se basará en las correspondientes decisiones que tome la UEFA", informó un portavoz de la organización a la agencia rusa Interfax.

Por su parte, la UEFA se limitó a decir que "continúa las consultas" con las federaciones implicadas en el escándalo.

AGENCIAS