18 de diciembre de 2013 / 02:06 a.m.

Las gomitas son apetitosas por su inconfundible textura blanda y porque producen una alegre explosión de sabor muy dulce y frutal. Nos estimulan la vista con sus cientos de formas y colores. Entre las más consumidas figuran las que tienen apariencia de corazón, osito, plátano, botella, ladrillo, huevo frito y gusano.

Toda esta diversidad se logra con pocos ingredientes básicos. Los esenciales son azúcares y jarabes de glucosa, para darle sabor dulce a la golosina. Los jarabes se extraen de la remolacha, caña, coco, palma o maíz.

Con los gelificantes, que retienen agua, estos caramelos adquieren su textura gomosa tan característica. “Provienen de pieles de animales y cartílagos. También las hay de origen vegetal, hechas con pectinas, que se sacan de las frutas, y son ideales para los vegetarianos”, aseguran expertos.

Hay caramelos de goma con texturas distintas a la tradicional, como los mal llamados regalices rojos. En realidad, estos caramelos se llaman geles y su textura se logra añadiendo harinas.

Otros ingredientes que se añaden en menor cantidad a los caramelos de goma son los almidones –de fécula de patata o maíz­– y aditivos, como saborizantes y colorantes que les dan vivos colores y sabores.

Los ingredientes básicos son siempre los mismos, pero hay pequeños detalles en la receta que dan a cada golosina un toque diferente. Entre estos componentes figuran por ejemplo el aceite vegetal o la cera de abeja que les confieren brillo. 

AGENCIAS