JOSÉ MANUEL VILLALVA
17 de octubre de 2014 / 04:28 a.m.

Los héroes en postemporada de cualquier deporte muchas veces son los menos esperados y en San Francisco Travis Ishikawa conectó el mejor batazo de su vida, un cuadrangular de tres carreras en la parte baja de la novena entrada para mandar a los Gigantes por tercera vez en cinco años a la Serie Mundial.

Ishikawa es lo que hace los deportes algo tan genial y emocionante. Él fue seleccionado en el Draft 2002 por San Francisco en la ronda 21. Pero no debutaría en las Grandes Ligas hasta el 2006 pero no logró el puesto titular en la primera base hasta el 2009. Desafortunadamente batalló con el bat y lo tuvieron que quitar.

En el 2010 estuvo en la escuadra de San Francisco que ganó la Serie Mundial pero en el 2011 después de Spring Training fue mandado a las Ligas Menores y ahí estuvo toda la campaña. En el 2012 con los Cerveceros de Milwaukee no tuvo mucha participación y en el 2013 se la pasó la mayor parte de esta temporada en las Ligas Menores. Sí alcanzó a ganar unos partidos con los Orioles de Baltimore y los Yankees de Nueva York.

Pero estando en las Ligas Menores a los 30 años de edad pensó seriamente en dejar el beisbol. Para el 2014 Ishikawa firmó contrato con los Piratas de Pittsburgh y se ganó un lugar en el roster para el día inaugural de la temporada.

No obstante tuvo un arranque malo en la campaña y fue cortado el 23 de abril por los Piratas y regresó con los Gigantes a las Ligas Menores donde nuevamente consideró retirarse.

Pero Ishikawa hizo suficiente para ganarse un lugar en el roster para la postemporada con San Francisco y en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional tuvo una gran serie. Él produjo la carrera del gane en el Juego 1 ante St. Louis. Luego en el tercer juego con un doble hit logró que entraran tres carreras más y le puso el toque final a la Serie con el jonrón en la parte baja de la novena entrada.

Esto es un guión de la vida de Travis Ishikawa que ni el mejor director de Hollywood se pudiera imaginar.