4 de julio de 2014 / 09:06 p.m.

El hijo de Julio Grondona, el mandamás del fútbol y vicepresidente de la FIFA, salió el paso de denuncias de que ilegalmente vendió una entrada de la Copa del Mundo para quedarse con las ganancias.

La policía brasileña investiga una operación de reventa de boletos, y el arresto esta semana de 11 personas buscó llamar la atención al respecto.

Entrevistado por el canal de televisión argentino TyC, Humberto Grondona reconoció que le entregó a un amigo un boleto, con precio de 220 dólares, para el partido Argentina-Suiza que se disputó el pasado martes en Sao Paulo.

"¿A vos te parece que yo puedo pensar eso, a vos te parece que con lo que cuido mi apellido voy a hacer esa estupidez?", dijo Grondona en la entrevista telefónica.

Una foto de la entrada, impresa con el nombre "Humberto Mario Grondona", fue colgada en la cuenta de Twitter del periodista argentino Andrés Burgo.

Burgos escribió en Twitter que una amiga compró la entrada para el partido de octavos de final ante Suiza, "al doble del precio original".

En tono desafiante, Grondona dijo a TyC que "no tengo necesidad de vender una entrada con otro valor".

"Yo, cuando vaya a Buenos Aires, tráeme a esa chica y tráeme al periodista amigo de esa chica", añadió.

La aseveración trascendió luego que la policía de Río de Janeiro arrestó a 11 personas —un argelino y 10 brasileños— bajo sospecha de organizar una operación de venta ilegal de entradas.

La policía sospecha que la fuente de las entradas es una persona que se hospeda en el hotel Copacabana, en el que pernoctan dirigentes de la FIFA.

"Yo estoy acá en el predio de Belo Horizonte", indicó Grondona, aludiendo al cuartel que la selección de Argentina ha tenido como base durante el Mundial.

La portavoz de la FIFA, Delia Fischer, dijo que la entidad rectora del fútbol mundial, analizaba un informe de la policía sobre el caso antes de confirmar detalles o tomar medidas.

Revender entradas con precios inflados al precio original es ilegal en Francia, y previo al torneo la FIFA advirtió a su personal y dirigentes que deben hacerse responsables de las entradas que llevan sus nombres.

"Todo aquel que quebrante las normativas será sancionado", dijo Fischer el viernes, aunque declinó comentar sobre la investigación en Río. "Toda entrada puede ser rastreada, cada entrada es personalizada".

Grondona es un dirigente de la Asociación del Fútbol Argentina (AFA), en la que su padre ha sido el presidente durante 35 años. Julio Grondona preside además la influyente comisión de finanzas de la FIFA y es el número dos del comité ejecutivo de la FIFA, sólo detrás del presidente Joseph Blatter.

Cuando el presentador de televisión le preguntó sobre si amigo habría vendido la entrada, Grondona replicó: "Yo estoy convencidísimo que ese amigo no va a hacer eso".

"Me resulta muy raro que aparezca esa entrada ahí", añadió

Grondona fue integrante del comité de estudios técnicos de la FIFA en el Mundial de 2010, el que se encargó de analizar las tendencias tácticas del torneo disputado en Sudáfrica.

"Las únicas entradas que están a nombre mío son las entradas de FIFA que como instructor me correspondían", dijo Grondona.

Días antes, el director de mercadeo de la FIFA, Thierry Weil, advirtió que cualquier dueño de entradas que sea sorprendido en la práctica de reventa perderá sus derechos y sus boletos serán ofrecidos al público.

AP