14 de febrero de 2014 / 02:42 p.m.

El 31 de octubre de 1998 Raúl Llanes Toro alcanzó el sueño de jugar en la Primera División al debutar con los Tigres en el triunfo 3-2 sobre el Atlante.

Quince años después, su hijo Erikson Llanes Lira debutó con los Rayados en la Copa MX y le tocó marcar gol en el primer encuentro que juega los 90 minutos, que ganaron 2-0 al Cruz Azul Hidalgo el martes 4 de febrero.

Pero su papá es el primero en saber que llegar a un equipo de Primera División requiere de mucho trabajo pero lo más complicado es establecerse como un futbolista titular.

"Pues es mucho orgullo, demasiado orgullo ver a mi hijo que desde chavo su mamá y yo lo hemos visto crecer y me da mucho gusto verlo jugar y ahí uno lo va encaminando, diciéndole cómo ir con las cosas del futbol verdad, para que no se me desvíe", señala Llanes Toro.

"Uno le inculca que mantenga los pies en la tierra, digo, puedes debutar, hay muchos jugadores que debutan, juegan un partido, hasta meten gol y luego desaparecen...el chiste es irlos llevando poco a poco, como tú dices, que no pierda el piso".

Raúl Llanes Toro llegó a jugar con los Vaqueros de la Tercera División a los 17 años de edad, pero por cosas del futbol debutó en la Primera hasta los 25 años.Pasó de ser medio de contención a militar como defensa central en Tigres, Tecos, Celaya y Colibríes.

Además, su hermano mayor, Ricardo Llanes Toro, jugó también como defensa con el equipo de la UANL.

Ahora, Rául dirige la Escuela de Futbol Llanes Toro ubicada en Lincoln y Renacimiento, en la colonia Cumbres Renacimiento, al norte de Monterrey.

El ex zaguero central indica que prácticamente todos los que juegan futbol sueñan desde la infancia llegar a un equipo de la Primera División.

Aunque hay muchísimos chavos con talento en las fuerzas inferiores de los clubes, pocos son los que llegan a vivir la experiencia de enfrentar en el entrenamiento a los estrellas del equipo, de llegar a un vestidor, salir a la cancha en un estadio lleno de pasión como los de Monterrey, y llegar a ser titular.

"Ahí es donde debemos estar nosotros, para orientarlo, porque de repente piensas que ya jugando unos cinco, seis partidos crees que ya eres dios, no sé, se les suben los humos o algo pero para eso estamos nosotros para irlos llevando, dejarles claro que no han ganado nada", indica Llanes Toro.

"Hasta que ya tengan no sé, si les va bien, su casa, su carro, ya su vida a lo mejor no resulta pero a lo mejor parte de su vida casi resuelta económicamente y más tranquila pues ya va estar uno contento... por eso mucha gente se pierde por lo mismo, se va a fiestas, bueno, ya sabe uno, alcohol, mujeres, todo eso".

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS

Mientras da instrucciones a los jugadores infantiles que entrenan en su escuela, Raúl Llanes reconoce que toda su vida fue Tigre, pero ahora espera que a los Rayados y a su hijo mayor les vaya bien.

"Claro, esto es futbol, bueno yo desde niño fui Tigre, gracias a Dios ahí jugué y bueno ahora que me hijo se fue para allá, se inclinó para aquel lado bueno hay que apoyarlo, lógico yo le voy a ir al Monterrey, a él", indica Raúl.

"Espero que le vaya muy bien y eso es lo que esperamos toda la familia, no importa...a veces me dicen....¿qué?, ¿vas a ser Rayado?...y digo, claro verdad, a mí con que les vaya bien va estar uno orgulloso".

TOMÁS VÍCTOT LÓPEZ