16 de octubre de 2014 / 02:23 p.m.

Su sorpresivo triunfo ante Boca Juniors, uno de los equipos más importantes a nivel mundial y uno de los grandes del continente, ha puesto en el mapa al modesto Deportivo Capiatá.

Hace tan sólo seis años, el equipo paraguayo era tan sólo un proyecto y este miércoles dio su primer gran golpe de autoridad al mundo, venció 1-0 al Boca en la Bombonera.

"Perder este partido sería una catástrofe", soltó en una conferencia el defensor Mariano Echeverría, que hizo mal en subestimar a una institución en ascenso, que ya eliminó Danubio, el campeón uruguayo, y al Carácas de Venezuela.

El Deportivo Capiatá nació en el año 2008 a partir de la fusión de distintos clubes de la ciudad homónima. Sus primeros pasos en el fútbol profesional fueron en el pequeño Campeonato Nacional de Interligas. Salió subcampeón de la edición 2007/2008 de ese torneo, y así, se adjudicó el ascenso a la segunda división en 2010.

Rozó la elite, pero falló dos veces. Su llegada a la Primera División del fútbol guaraní llegó en 2012, con un histórico triunfo en la última fecha del campeonato de segunda ante el Club 29 de Septiembre de Luque.

En 2013, cuando apenas contaba cinco años desde su fundación, logró clasificarse al torneo continental. Luego de una gran campaña en Primera al finalizar con el quinto mejor puntaje acumulado de la temporada 2013, le llegó la oportunidad dorada de enfrentar a los mejores equipos de la región.

Ante Danubio, el campeón uruguayo, consiguió un resultado global de 5-3. Tumbó al primer gigante de su historia. Este club, que sólo está integrado completamente por jugadores de Paraguay y que cuenta con un estadio con capacidad para apenas 10.000 personas, también se cargó al Caracas y va por Boca de la Argentina.

El 1-0 conseguido en Buenos Aires fue el primer paso para acercarse aún más a la gloria a nivel continental. En su corta historia, el Deportivo Capiatá sabe de grandes batallas y espera al cierre de esta llave para seguir en carrera.

Si consigue una victoria el jueves 23, eliminará a un gigante del continente, dejará de ser una simple revelación de Sudamérica y se colgará el cartel de candidato.