8 de mayo de 2013 / 03:29 p.m.

El "hombre-bicicleta", el georgiano Yumber Lezhava, de 73 años, iniciará mañana, jueves, una nueva singladura de dos años por una treintena de países para conmemorar la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Lezhava, que ha establecido varios récord Guiness al recorrer pedaleando la Antártida o viajar a Pekín, Atenas y Sydney con ocasión de los Juegos Olímpicos, partirá mañana en solitario de Tiflis, capital georgiana.

Y regresará el 9 de mayo de 2015, cuando se cumplirán 70 años de la victoria sobre Hitler, tras recorrerse unas 200 ciudades en una treintena de países.

El georgiano recorrerá en una primera etapa los cinco países de Asia Central, tras lo que cruzará la parte europea de Rusia, Bielorrusia, Moldavia y las tres repúblicas bálticas.

Seguidamente, Lezhava circulará por los países de Europa Central y Oriental, y sin apenas tomarse un respiro se dirigirá a los Balcanes.

Y sólo descenderá de la bicicleta en Tiflis, adonde llegará a través de Turquía, que será su última parada y posta durante los próximos 24 meses.

Embajador de buena voluntad de la ONU, Lezhava espera que en los diferentes países, donde será recibido por las autoridades, se le unan los cicloturistas locales.

Según comentó a Efe, el georgiano entrena dos o tres horas diarias.

Lezhava, que cumplirá 74 años el 23 de julio, es apodado el "hombre-bicicleta" desde que dio la vuelta al mundo a golpe de pedal entre 1993 y 2002.

En 3.333 días Lezhava recorrió 232 países y 600 mil kilómetros, de ellos 264 mil pedaleando en alguna de las nueve bicicletas que empleó en los cinco continentes, incluido el continente blanco, la Antártida.

La vida de Lezhava dio un dramático giro a los 46 años, cuando le diagnosticaron gangrena en el intestino delgado y los médicos le advirtieron de que tenía los días contados.

Pero el hombre no se rindió y puso todo su empeño en curarse mediante flexiones, hasta que al cabo de medio año sus dolores empezaron a remitir para asombro de los doctores.

Con una voluntad de acero, Lezhava adquirió tal fortaleza en los brazos que podía hacer hasta 5 mil 11 flexiones a la hora, 43 mil 955 en doce horas y 4 millones 800 mil anuales.

Entre sus hazañas figura la de recorrer ininterrumpidamente 300 kilómetros en Australia bajo un calor de 43 grados o viajar por el desierto de Gobi, en la frontera entre China y Mongolia, a 23 grados bajo cero, corriendo el riesgo de morir congelado si se rompía la bicicleta.

En el lago Baikal, en Siberia, dejó asombrados a los amantes de la pesca a través del hielo al sumergirse en sus aguas para capturar peces.

En Namibia, enfermo de malaria, pasó 22 días hospitalizado y en Suecia huyó de otra clínica para evitar que le amputaran un pie congelado.

En Yemen fue apresado por un tribu beduina y, cuando se vio incapaz de convencer a sus captores de que su país, Georgia, no era el estado norteamericano del mismo nombre y que no tenía dólares, se ganó la admiración de los aborígenes haciendo miles de flexiones sin parar y evitó así que le robaran sus escasas pertenencias.

Además, realizó una travesía de más de 11 mil kilómetros que le llevó hasta Pekín, a tiempo para asistir a los Juegos Olímpicos de 2008.

Entre los pocos países que no ha podido recorrer en bicicleta figura Afganistán, Brunei, Irak, Libia, Arabia Saudí y Corea del Norte, en unas ocasiones por motivos políticos y en otras por ser escenario de conflictos bélicos.

Todas esas hazañas le han valido dieciséis menciones en el libro Guinness de los récords y el reconocimiento por la UNESCO como Deportista y Ciudadano del mundo.

EFE