24 de junio de 2014 / 05:38 p.m.

Costa Rica y México avanzaron con autoridad en sus respectivos grupos, y Estados Unidos tiene un pie en la segunda ronda antes de cerrar la primera etapa.

 

El éxito de la CONCACAF en Brasil puso a soñar en grande a la confederación para futuras Copas del Mundo.

Costa Rica y México avanzaron con autoridad en sus respectivos grupos, y Estados Unidos tiene un pie en la segunda ronda antes de cerrar la primera etapa el jueves contra Alemania. Incluso Honduras llega a su último partido con leves esperanzas de avanzar a pesar de sus dos derrotas.

"Sería la primera vez en la historia que tenemos tres equipos en los octavos de final", comentó el presidente de la CONCACAF, Jeffrey Webb, en una entrevista. "Sería fantástico para nuestra confederación".

También ayudaría a la CONCACAF a abogar por un cuarto boleto garantizado para el Mundial de 2018. La FIFA tiene previsto analizar este año la distribución de los 31 puestos para la próxima Copa del Mundo, a la que el anfitrión Rusia ya está clasificado.

"Nos coloca en una gran situación para confirmar el cuarto boleto", indicó Webb, uno de los vicepresidentes de la FIFA. "La discusión tiene que ser entre septiembre y diciembre en las reuniones (del comité ejecutivo) de la FIFA".

Costa Rica ha sido la gran sorpresa del campeonato al ganar sus dos primeros partidos ante Uruguay (3-1) e Italia (1-0) en el Grupo D, en el que el martes cierra ante Inglaterra. Los ticos fueron los primeros en clasificarse a segunda ronda en un sector que, por primera vez en la historia, incluía a tres campeones mundiales.

México aseguró su clasificación el lunes con un triunfo 3-1 sobre Croacia, en un Grupo A en el que derrotó 1-0 a Camerún y empató sin goles con el anfitrión Brasil.

"Por ahí merecemos el mismo trato que se le da a las confederaciones de Sudamérica y de Europa, porque CONCACAF está haciendo bien la labor, está trabajando bien", apuntó el técnico de México, Miguel Herrera, luego del triunfo ante Croacia. "A nuestra área también se le debe ver con buenos ojos".

Otra meta de la CONCACAF es albergar su primer Mundial desde Estados Unidos 1994.

"Todos saben que queremos la Copa del Mundo de 2026", señaló Webb en una entrevista telefónica desde las Islas Caimán, de donde es oriundo, después de la victoria mexicana.

Estados Unidos y México, anfitrión de los mundiales de 1970 y 1986, probablemente presenten candidaturas, y Canadá también podría ser candidata. La FIFA elegirá la sede antes del próximo Mundial.

La CONCACAF tenía el próximo turno para organizar el Mundial cuando la FIFA descartó la rotación por continentes después que África y Sudamérica organizaron sus mundiales.

De todas formas, Norte y Centroamérica han tenido desempeños extraordinarios en Brasil.

"Creo que la nota para la CONCACAF en este Mundial ha sido tremenda", consideró Webb. "Pronostiqué dos (en los octavos) y esperaba que al menos un equipo llegase a los cuartos de final".

Incluso ese pronóstico parecía demasiado optimista después que México tuvo dificultades para clasificarse el año pasado, y Costa Rica y Estados Unidos quedaron en dos de los grupos más difíciles.

Webb reconoce que la CONCACAF lucha por respeto en el mundial del fútbol, y que ha generado más titulares por sus problemas de malas administraciones y escándalos de corrupción.

"Definitivamente creo que nos han pasado por alto", señaló. "A fin de cuentas, es el desempeño (en la cancha) el que habla por sí solo".

AGENCIAS