10 de junio de 2013 / 03:03 p.m.

Alcohólicos Anónimos (AA), fue creado el 10 de junio de 1935 por William Griffith y Bob Smith en Akron, Ohio en los Estados Unidos; actualmente funciona y tiene centros en más de 150 países de todo el mundo, su comunidad y las personas que han podido superar el problema de alcoholismo celebran poder decir un “sólo por hoy” mas.

El alcoholismo actualmente es una de las adicciones más presentes dentro de las sociedades en el mundo y es causa de problemas familiares, legales, psicológicos, entre otros muchos que orillan a los que ‘tocan fondo’ a buscar una ayuda para llegar a controlar dicho problema.

Los grupos de AA son comunidades de hombres y mujeres que se ayudan unos a otros a mantener su sobriedad y que comparten sus experiencias de recuperación para que otros quienes deseen solucionar su problema con la bebida los puedan lograr.

El programa se basa en el seguimiento de Doce Pasos diseñados para que el alcohólico controle su problema, ya que todos los miembros tienen la misma condición, se supone que generan una comprensión especial entre ellos, uno sabe lo que siente el otro, así que aquello de decir “nadie me comprende”, debe quedar superado en primera instancia.

La idea central de dichos grupos es que nunca hay cura para la adicción por lo que sus miembros se identifican como alcohólicos aun después de años de tratamiento. Saben que cuando alguien pierde su capacidad de medir su manera de beber, no podrá volverlo a hacer de manera controlada, razón por la que ellos mismos tratan de evitar la más mínima cantidad; quienes lo logran, comparten sus experiencias, ayudan a otros y se convierten en personas de bien la mayor parte de las veces.

Desde la fundación de AA millones de personas se han declarado como alcohólicos sobrios, por más paradójico que suene, en el mundo se calcula que hay alrededor de 100 mil grupos y más de 2 millones de miembros activos de dicha organización en 150 países.

Muchos que han acudido a grupos de este tipo también reconocen que no siempre es eficaz el tratamiento y tienen que recurrir a prácticas médicas o psicológicas para superar el grado de inmersión que tengan en el problema, el tratamiento en sí es constante y pueden pasar años para que alguien finalmente domine su problema.

Se dice que los grupos no están afilados a ideologías políticas o religiosas, debido a que sus miembros pueden ser de distintas culturas, creencias o actitudes. La terapia de grupo genera una necesidad psicológica de abandonar el hábito de tomar, las personas que se someten a las platicas y consejos de sus padrinos (sujetos que asesoran a otros con su problema), tienen en la experiencia un arma para dejar el vicio a un lado.

Aunque han surgido grupos a veces polémicos y en donde se ha descubierto que no siempre se utilizan las mejores técnicas para la recuperación de las personas, la idea original de AA sigue ganando millones de adeptos y de sobrios que hoy en día pueden decir que están recuperados.

 — JULIO C. HERNÁNDEZ @JULIOWA