20 de abril de 2013 / 04:49 p.m.

Monterrey • Para definir cómo hablamos en Nuevo León deberían de ser más exactos. Por ejemplo, la pregunta precisa sería cómo hablamos los habitantes del área metropolitana, los migrantes, la gente de la zona rural, los hombres de las mujeres o, incluso, los jóvenes.

Por 28 años el proyecto El Habla de Monterrey ha propuesto estudios que aporten una pista sobre cómo hablamos en el estado.

La iniciativa emprendida desde la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL en su momento fue pionera en el país, lo que le valió ser aceptada por el organismo Proyecto de Estudios Sociolingüísticos del Español de España y América (Preseea).

Por ahora se continúan estudiando los resultados de 108 entrevistas realizadas entre el 2006 y 2010, aunque bien es claro que ciertos estereotipos que se dicen sobre "cómo hablan los de Monterrey" se mantienen.

Además, aún y con los cambios en la forma de vida se mantienen ciertas palabras típicas de la región como "tina", "huerco" o "abanico" que en el resto del país son poco utilizadas.

"Todavía existen hay rasgos que sí nos distinguen de otras partes, rasgos como el acento que es muy difícil que se cambie aunque estemos, de una manera, transformando la forma en que hablamos. El que nos escucha fuera de aquí nos identifica", refiere Lidia Rodríguez Alfano, actual directora general del proyecto.

Proyecto único

Durante la pasada Feria Universitaria del Libro UANLeer se presentó el disco compacto Corpus Monterrey-Preseea, donde se presentan entrevistas hechas por estudiantes universitarios en diversas colonias del área metropolitana.

En su comienzo el proyecto realizó cerca de 600 entrevistas entre 1985 y 1986, siendo un número récord hasta ahora en proyectos similares. Tras cerca de diez años empezaron a darse las primeras publicaciones, para llegar a un total de 108.

Pero al ser invitados por Preseea, se realizaron de nueva cuenta entrevistas entre el 2006 y 2010 donde se logró contactar a algunas de las personas que participaron 20 años antes.

"Ahora lo que nos proponemos con las nuevas es hacer contrastes para ver cómo hablan los jóvenes, cómo hablan los adultos medios y los adultos mayores; cómo hablan los hombres o las mujeres o por niveles de escolaridad".

Durante la ceremonia de premiación a Ignacio Bosque por el Internacional Alfonso Reyes, de parte de la FFyL se le entregó una copia del CD al lingüista español.

"Para doctor Bosque era una riqueza enorme recibir ese regalo porque es como si le entregaras todas las obras maestras de un museo", comentó la especialista Lidia Rodríguez Alfano.

Prejuicios en el habla

Durante una presentación en el Seminario Permanente de Estudios del Discurso realizada en agosto del 2012, se habló sobre los cambios en la forma de hablar de un sector de los nuevoleoneses, cuya posible causa sería relacionada con la inseguridad.

Estos cambios se reflejaban en hablar con mayor precaución, con menos espontaneidad, y cuidando en exceso lo que se dice.

No obstante, aún existen ciertos estereotipos sobre el habla de los nuevoleoneses que prevalecen en el imaginario de sus propios habitantes.

Sin embargo la realidad no es esa, Monterrey es una ciudad de migrantes desde hace casi poco más de un siglo, por lo que no se puede decir que todos los nuevoleoneses hablamos igual.

Incluso, en sexos se rompen palabras. Por ejemplo, si bien los jóvenes son los principales encargados de "evolucionar el habla" esta es una acción que realizan en su mayoría los varones pues las mujeres son más precavidas al expresarse.

Del léxico del nuevoleonés se han heredado palabras que sólo aquí se utilizan del diario como lo son "huerco", "abanico" o "tina".

"Es muy reconocido que aquí utilizamos la palabra ‘huerco’ para llamar a los jóvenes o incluso para referirse a alguien inmaduro. Es una palabra de origen hebreo que viene de los sefardíes que llegaron a la región".

Aunque aún falta tiempo para conocer los resultados del proyecto El Habla de Monterrey-Preseea por ahora se puede comentar que los estereotipos sobre cómo nos expresamos en Nuevo León ya no tendrían lugar.

"Vamos cambiando la lengua según se va siendo necesario el contacto con todos los que residimos aquí. No todos imitamos a Piporro, no todos hablamos así".

GUSTAVO MENDOZA LEMUS