28 de octubre de 2013 / 03:44 p.m.

Un consorcio internacional de investigadores identificó 11 nuevos genes asociados al alzhéimer, un hallazgo que duplica el número de factores genéticos de riesgo asociados a esta enfermedad y abre la puerta a futuras dianas terapéuticas para la investigación farmacológica.

Los resultados de este trabajo se publican en la revista Nature Genetics y son del consorcio International Genomics of Alzheimer’s Project (IGAP).

En este proyecto participa el Consorcio Español de Genética de Demencias, promovido conjuntamente por una decena de grupos pertenecientes al Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned).

Este hallazgo, calificado por el Ciberned de “histórico”, duplica el número de factores de riesgohasta ahora relacionados con la posibilidad de desarrollo de este tipo de demencia y supone, por tanto, “un gran avance en el conocimiento genético de las bases genéticas” del alzhéimer.

La investigación de IGAP contó con la mayor muestra de sujetos empleada hasta el momento para el estudio de las bases moleculares del alzhéimer, informó el Ciberned en un comunicado.

Los investigadores analizaron el genoma de un total de 74 mil 46 individuos de ascendencia europea mediante la aplicación de técnicas genómicas de alta resolución y bioinformáticas.

Como resultado de este análisis consiguieron aislar en una primera fase del proyecto cuatro genes relacionados con la enfermedad y otros siete en la segunda etapa del estudio.

Su identificación se traduce en nuevas dianas para la investigación farmacológica que permita combatirla.

Jesús Ávila de Grado, director científico de Ciberned, afirmó que “hemos dado un importante paso adelante”, con el que “poco a poco, vamos conociendo los genes de riesgo en la enfermedad de la enfermedad”.

“Es de celebrar, además, la importante implicación de investigadores españoles”, añadió.

Por su parte, Jordi Clarimón, investigador principal de la Unidad Genética de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona, advirtió que “estos hallazgos no cambiarán, al menos a corto plazo, la forma en que se diagnostica y trata la enfermedad de Alzheimer”, pero sí “nos ayudan a entender su arquitectura genética”.

Además, “indican cuáles pueden ser algunas de las bases biológicas que subyacen a los procesos neurodegenerativos que tienen lugar en el alzhéimer”, agregó.

En este sentido, “aunque no podremos diseñar, por ejemplo, un test genético de riesgo para las formas comunes de la enfermedad, la identificación de estos genes supone un avance crucial en la investigación de nuevos marcadores biológicos en la enfermedad”, reiteró el científico.

EFE