14 de abril de 2013 / 07:33 p.m.

Ciudad de México • La Iglesia católica atraviesa por un momento de crisis y oscuridades, por lo que es necesario remar en una misma dirección, unidas de pensamiento y de trabajo sin coartar el sano pluralismo, reconoció el cardenal Norberto Rivera.

El Arzobispo Primado de México señaló, durante la homilía dominical, que "todos los que navegamos en la misma barca eclesial debemos evitar a toda costa remar cada quien por su lado.

"Todos debemos remar en la misma dirección, todos debemos tener unidad de pensamiento y de acción trabajando como un sólo equipo guiados por su Santidad Francisco. No se trata de coarta el sano pluralismo con una uniformidad carente de aliento creador. Ni es cuestión de amainar el viento impetuoso o el soplo suave de los carismas e iniciativas que surgen por doquier, ya que el Espíritu sopla donde quiere, no se trata de eso, sino de emplear el impulso vital que el Espíritu nos regala para empujar las velas de la iglesia en la dirección marcada por la brújula de Pedro y sus sucesores", precisó el cardenal.

En la Catedral Metropolitana, el religioso reconoció que "Hemos creado conciencia de que estamos en la etapa de la iglesia peregrina y no en la iglesia triunfante. A nadie podemos ocultar las crisis y oscuridades que nuestra Iglesia sufre mientras esta en camino, pero tampoco podemos ocultar las luces y la firmeza que la iglesia recibe del resucitado. Obedezcámoslo lanzando las redes con la seguridad de que encontraremos peces en abundancia".

Por su parte, Norberto Rivera consideró que "constantemente escuchamos voces de gente que piensa que la barca de la Iglesia se está hundiendo, que después de pasear si pabellón por los mares del mundo y a lo largo de los siglos comienza a hacer agua por los cuatros costados, son las mismas voces, y en ocasiones hasta amenazas, que se escuchan desde hace dos mil años. Al escuchar hoy el Evangelio de San Juan los miedos y los complejos que quieren sembrar esas voces, se alejan".

Los creyentes, abundó, "estamos convencidos de que, en medio de la penumbra -que no es de crepúsculo, como creen los pesimistas, sino de amanecer- es el Señor quien sigue dirigiendo las operaciones de pesca, desde la orilla inalterable de la eternidad".

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reconoció que algunos miembros de la Iglesia no han actuado "de forma coherente y es entonces cuando la sociedad, los medios de comunicación y analistas nos critican, porque debiéramos actuar con coherencia respecto a la fe; sin embargo, en otros casos se nos ataca injustamente.

"No podemos negar los errores, las limitaciones de la gente de la Iglesia, pero no debemos nunca generalizar, la Iglesia es mucho más grande que las pequeñas heridas que lleva, por eso se requiere que tanto los medios de comunicación y la opinión pública, logren siempre una visión objetiva, equilibrada, que responda a la verdad que nos permita tomar decisiones adecuadas y vivir en libertad" de acuerdo con el CEM cuya postura se difundió en el Semanario Desde la Fe.

Por ello, el CEM se propuso en los próximos tres años como meta mantener un diálogo permanente con el gobierno y con las organizaciones civiles, así como una dinámica de comunicación eficiente con los medios de comunicación.

En la homilía se rezó por todos los pueblos, en especial por las dos coreas para que en el diálogo y en el entendimiento, perdón y amor, encuentren una solución pacífica a sus diferencias.

BLANCA VALADEZ