EFE
15 de junio de 2013 / 08:00 p.m.

Ciudad del Vaticano • El papa Francisco dijo ante el arzobispo de Canterbury que ambas iglesias, católica y anglicana, caminan juntas mediante el diálogo teológico y el compromiso por la búsqueda de la unidad entre los cristianos que deriva de la voluntad de Jesucristo.

El pontífice argentino dirigió estas palabras al arzobispo de Canterbury y primado de la Comunión Anglicana, Justin Welby, durante una audiencia privada en la Biblioteca de los Apartamentos Apostólicos vaticanos para después rezar juntos en la capilla Redemptoris Mater.

Se trata del primer encuentro entre Francisco y el arzobispo de Canterbury, quien fue entronizado como nuevo arzobispo el pasado 21 de marzo.

"La solidez de esta unión —subrayó el Papa— ha permitido mantener la ruta aun cuando en el diálogo teológico han emergido dificultades mayores de aquellas que se pudiesen imaginar".

Por ello—continuó—, "el rezo que elevamos juntos es de importancia fundamental".

Por otra parte, comentó al arzobispo anglicano que parece que la sociedad discute algunas bases de la propia convivencia, "como el respeto hacia lo sagrado de la vida humana y la solidez de la familia fundada sobre el matrimonio".

Francisco insistió "en la necesidad de una mayor justicia social" que permita conseguir un sistema económico en el que prevalezca el servicio del hombre y la ventaja del bien común.

"Entre nuestros deberes —sostuvo— se encuentra el de dar testimonio del amor de Cristo, dar voz al llanto de los pobres para que no sean abandonados a la ley de una economía que parece considerar al hombre solo como un consumidor".

Además, el Papa agradeció el esfuerzo que Inglaterra mostró para comprender las razones que llevaron a su predecesor Benedicto XVI "a ofrecer una estructura canónica capaz de responder a la preguntas de aquellos grupos de anglicanos que pidieron ser recibidos en el seno de la Iglesia católica".

Ratzinger dio un paso de gran envergadura y repercusión al abrir en 2009 las puertas de la Iglesia católica a los tradicionalistas anglicanos contrarios a las medidas aperturistas de la comunión anglicana, como la ordenación de mujeres y de homosexuales como obispos.

"Estoy seguro de que esta unión permitirá al mundo católico conocer mejor y apreciar las tradiciones espirituales, litúrgicas y pastorales del patrimonio anglicano", aseveró Jorge Mario Bergoglio.

Apuntó que "la historia de la relación entra la Iglesia de Inglaterra y la de Roma es larga y compleja, no exenta de momentos dolorosos".

Las últimas décadas no obstante —prosiguió Bergoglio— han estado caracterizadas por un camino de cercanía, de aproximación y de fraternidad por el que debemos dar gracias sinceramente a Dios.

El papa Francisco aludió también al conflicto de Siria y solicitó "una solución pacífica" que garantice la seguridad de toda la población, "incluidas las minorías, entre las que se encuentran antiguas comunidades cristianas locales".

Por su parte, Welby afirmó que solo si el mundo ve a los cristianos crecer en la unidad, aceptará a través de nosotros el mensaje divino de paz y reconciliación.

 

CPI PERDONA A BENEDICTO XVI

La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó la solicitud de procesar al Papa emérito Benedicto XVI por presunta complicidad de las "jerarquías vaticanas" con los curas pederastas en Estados Unidos.

Según indicó en Roma el diario católico Avvenire, los magistrados decidieron que "la cuestión no entra en la jurisdicción del tribunal", mientras el abogado de la sede papal declaró que el fallo "confirma nuestra línea defensiva".

En el año 2012 las asociaciones estadunidenses del Centro de Derechos Constitucionales y la Red de Supervivientes de Abuso por Sacerdotes (Snap por sus siglas en inglés), presentaron la denuncia contra Joseph Ratzinger y algunos de sus principales colaboradores.

Los demandantes buscaban encuadrar como "delito de lesa humanidad" el supuesto encubrimiento de las autoridades de la Iglesia a los sacerdotes culpables de abusos sexuales contra menores y para ello presentaron ante la CPI, con sede en La Haya, Holanda, más de mil documentos.(Notimex/Ciudad del Vaticano)