LETICIAN SÁNCHEZ
25 de mayo de 2013 / 06:33 p.m.

Ciudad Juárez • El "Noa Noa", el lugar de los éxitos del cantante y compositor Juan Gabriel ya no existe, con toda una tradición, ese lugar, junto con otros tantos fue derrumbado para dar otra cara a la ciudad fronteriza, no obstante, "El Divo de Juárez" cantó este fin de semana con profundo sentimiento a su pueblo que lo adora, que lo alaba y que lo idolatra. Fue invitado a la inauguración del polémico monumento a la mexicanidad, en la Plaza de la "X".

Ante las miradas de asombro de la sociedad de Ciudad Juárez, que acudió a la apertura oficial de la estructura de 64 metros de altura, de la autoría del escultor Enrique Carbajal "Sebastián", a quien le llevó más de 8 años concluirla, justo en la línea fronteriza, con un costo de alrededor de 9 millones de dólares; el cantante popular más taquillero de todos los tiempos, Alberto Aguilera "Juan Gabriel" se posicionó literalmente del escenario y del festejo organizado en la Plaza de la Mexicanidad que tuvo como anfitriones al presidente municipal, Héctor Murguía y al gobernador del estado, César Duarte.

A pesar de que el sonido no ayudaba al cantante, debido a que el público que lo vio desde la calle, apenas lo escuchaba, decenas, miles de personas lo ovacionaron estrepitosamente. Lo mejor de la noche no fue la sorpresiva actuación del "Divo de Juárez", sino cuando cantó el "Noa Noa", y el público se volcó en aplausos, transformándose prácticamente en el coro más grande del norte de México.

Juan Gabriel, el icono de Ciudad Juárez, fuera del programa, hizo vibrar a Chihuahua, teniendo como testigo el coloso metálico color rojo, con un peso de 250 toneladas, ubicado en El Chamizal, en el límite de México con Estados Unidos, esto con motivo de la conmemoración de los 50 año de la firma del histórico tratado de El Chamizal, con el que Estados Unidos le regresó a México un territorio disputado por alrededor de nueve décadas.

Lo que para algunos detractores de esta obra monumental es un "un dispendio millonario" por los recursos que debieron mejor ser utilizado para atender necesidades sociales, además de que simboliza una cruz en alusión a "las muertas de Juárez", para el prolífico compositor, "representa literalmente un abrazo".

La explicación que ha dado el escultor, quien por cierto, no estuvo en la develación de la placa conmemorativa de su obra monumental, es que se trata de una "X" que representa el cruce de caminos y el mestizaje de las culturas indígena y española.

Los nuevos tiempos de Juárez

Para romper con el estigma de que Ciudad Juárez es un lugar inseguro, que no se puede visitar, el gobierno estatal y municipal se han propuesto demostrar lo contrario.

Han emprendido acciones para recuperar la imagen de la ciudad fronteriza, pero sobre todo, se han preocupado por impulsar la convivencia y el desarrollo social.

Dispuestos a revitalizar Ciudad Juárez que en los últimos años fue severamente golpeada por la inseguridad, se organizó el X Fest, un festival cultural con la participación musical de la directora de orquesta Alondra de la Parra, dirigiendo a la orquesta sinfónica de El Paso, Texas. Asimismo, inauguró el Monumento a la Mexicanidad en el Plaza “X”; y organizó la Binacional México-Estados Unidos.

En un acto histórico, César Duarte, gobernador del estado de Chihuahua, acompañado de su esposa, dijo que el monumento de Sebastián es una gran obra que surge como un referente de la geografía de Juárez, ya que será un icono que marcará los nuevos tiempos de esta ciudad.

"Esta tierra nunca debe significarse violencia, dolor, tristeza, porque esta tierra es alegría, es ánimo (…) Que el cielo bendiga a Juárez y a Chihuahua".

Emocionado por el momento, el presidente municipal Héctor Murguía indicó que el monumento ha traspasado por mucho lo que se invirtió en él, por todo lo que representa y por lo que significa.

"Esta 'X' nos dice que lo mal empieza, siempre termina bien, porque la 'X' representa tenacidad y perseverancia, así como un proyecto único. Es un sueño, una construcción con arraigo para la gente de Chihuahua", dijo que la obra que costó nueve años de trabajo, pero que en su opinión, tiene una visión de futuro.

"Porque nunca más se estigmatice a Ciudad Juárez", enfatizó en su discurso.

El Monumento a la Mexicanidad conmemora el acuerdo de El Chamizal, en el límite de Ciudad Juárez, México y El Paso, Texas, Estados Unidos.

El 2 de febrero de 1848, a final de la Guerra de intervención estadunidense a México, fue firmado el Tratado de Guadalupe Hidalgo, en el que México renunciaba, entre otras cosas, al estado de Texas, quedando como línea divisoria el Río Grande.

Debido a que el Río Grande cambió su curso en 1864 debido a los deshielos de las rocallosas, moviéndose la frontera, dejando territorio de México en el de Estados Unidos, de esta manera 240 hectáreas del estado de Chihuahua habían pasado a Texas.

En 1911 se dio el veredicto favor de México, luego de la reunión de los presidentes de México, Porfirio Díaz y de Estados Unidos el general William Taft.

Fue hasta 1964 que el presidente Adolfo López Mateos fue notificado que Estados Unidos aceptaba devolver 177 hectáreas a México.