29 de marzo de 2013 / 10:05 p.m.

México • La violencia de género persiste y en diversas entidades se incumple la Norma 046, que obliga a reportar cualquier hecho de violación, maltrato y vejación, aseguró Laura Martínez, fundadora de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas A.C. (ADIVAC). 

Laura Martínez aseguró que aunque en la administración federal pasada se comenzó a capacitar a los funcionarios, el Instituto Nacional de la Mujeres instruyó a las directoras de los distintos institutos para que sólo aceptaran dicha instrucción de universidades, y rechazaran la capacitación y diplomados de la sociedad civil.

"Eso es muy grave, porque si bien lo académico es muy importante, el trabajo directo lo hacen la sociedad civil que son expertas en el trabajo con la gente. Sin embargo, en dos sexenios hubo una descalificación al trabajo de sociedad civil", subrayó.

Por ello la gran mayoría de funcionarios no atienden a las personas cuando van a denunciar, las remite a otras instancias o las ignoran.

"Tristemente las personas sí acuden a denunciar, pero la respuesta que tenemos como asociación civil es que no se les está dando un servicio adecuado, se les están violando sus derechos, los funcionarios públicos no les quieren levantar la denuncia, por ejemplo cuando llegan con un Ministerio Público, éste los canaliza a un Juez Cívico para que él les levante la denuncia", indicó.

Y aunque hay muchos mecanismos e instituciones para atender el tema de la violencia sexual, "falta mucho, sensibilizar a las autoridades", servidores públicos y privados, sobre el respeto a los derechos humanos de mujeres niñas, niños y adolescentes afectados.

Son comunes los casos de personas que ya han buscado ayuda institucional, donde no les dan ninguna respuesta y la vida de los niños y las niñas está corriendo peligro; en otros casos, abundó, no ha habido respuesta en el acceso a la justicia.

La violencia de género persiste e incluso se ha sofisticado, pese a que México cuenta con leyes que retoman los instrumentos internacionales en defensa de los derechos de las mujeres.

"Se habla de prostitución sexual infantil, que antes sí se daba, pero no estaba tan evidente, no se abría a la sociedad la cuestión de la trata de personas, la violencia cibernética. Y en el caso de la Trata de personas, por ejemplo, ya no nada más utilizan a las personas, también empiezan a aparecer muertas las víctimas de Trata", apuntó.

México cuenta con Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia para las Mujeres y la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, que se sustentan en la Convención para la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra la Mujer (Belém Do Pará). Ninguna se respeta.

"Las instituciones sólo están cubriendo el presupuesto que tienen asignado, para que no le quiten ese presupuesto y contratan a personas sin trayectoria para transmitir la necesidad que hay de atender de forma sensible a personas que han vivido violencia sexual".

Y agregó "no hay voluntad política, "los funcionarios de primer nivel también tienen que sensibilizarse, porque muchas veces no se dan cuenta lo que hacen quienes están operando los programas".

Por ello el Gobierno Federal deberá contar con un monitoreo más directo, más comprometido y más aterrizado de lo que se está haciendo y responder a los indicadores que maneja la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), para la atención de las violencias de género

ADIVAC fue merecedora del Reconocimiento Hermila Galindo 2013 en la categoría de Organización de la Sociedad Civil (OSC), por contribuir a la erradicación de la violencia familiar, sexual y de género que se ejerce en los diferentes ámbitos, públicos y privados de la sociedad, así como promover el ejercicio.

La ADIVAC tiene un premio de Unicef por mejores prácticas con el modelo de atención de la violencia sexual infantil que lleva a cabo. Trabaja en la prevención de manera directa en la comunidad, con población que solicita la capacitación, haciendo prevención primaria, secundaria y terciaria.

La primaria es cuando a la persona no le ha pasado ninguna situación de violencia sexual y le dan las herramientas para que ella pueda enfrentarla si le llegara a suceder; la segunda es la prevención a donde hay una sospecha de que está pasando algún tipo de violencia sobre todo sexual, y la tercera es cuando ya pasó, los niños, niñas o personas adultas reportan y lo que hacen es brindarles la atención directa.

BLANCA VALADEZ