7 de abril de 2013 / 02:49 p.m.

México • El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) montó un laboratorio, el cual se tiene previsto inaugurar en tres semanas, donde se realizarán investigaciones con tomas de sangre y secreciones respiratorias para determinar qué células inflaman y dañan el pulmón de una persona que fuma, así como de quienes están expuestas, al humo de la leña. Además, se buscará cuáles de estas células activan el sistema inmunológico para defenderlo de patógenos tóxicos cancerígenos.

Rogelio Pérez Padilla, director general del INER, explicó que la investigación se lleva a cabo desde hace seis años y tienen varias vertientes; una de ellas consiste en trabajar con cinco comunidades purépechas donde aún cocinan sus alimentos con leña para detectar a la población que desarrolla Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), considerando que entre las zonas pobres, rurales, dicho padecimiento se ha convertido en la principal causa de mortalidad en mujeres, por arriba del cáncer de mama y cervicouterino.

La investigación, en la que participa un equipo multidisciplinario de científicos, epidemiólogos y especialistas, consiste en instalar en los hogares de las familias indígenas un modelo diferente de estufa saludable, conocida como Lorena, que consta de una chimenea cerrada para que el humo no se disperse en el hogar.

“Por lo regular la forma tradicional de cocinar ocasiona grandes cantidades de hollín por la salida de combustión, que deja literalmente negras las paredes del hogar, y así quedan los pulmones”, señaló Pérez Padilla, quien agregó que en breve se distribuirá historietas, en zonas rurales y pobres para que informen sobre el problema de cocinar con leña.

Pérez Padilla destacó que en esta etapa de trabajo de campo la estufa Lorena, cuyo valor no supera los 200 pesos y que está elaborada de lodo, arena, tabique y barro, tiene muchas ventajas: reduce el monóxido y bióxido de carbono y disminuye la cantidad de leña.

Se trata de que este modelo sea instalado, a través de la Cruzada Nacional contra el Hambre, en el 80 por ciento de las zonas rurales, que son las más afectadas por estar en contacto con estas partículas tóxicas.

Las pruebas formales de investigación iniciaron en 2011; esto significa que pacientes afectadas por EPOC por diferentes razones están recibiendo los mismos medicamentos para determinar si la efectividad es la misma.

Se está dando, dijo, seguimiento a alrededor de 500 pacientes en la clínica de EPOC del INER, donde se encuentran mujeres afectadas por exposición al humo de leña y también las fumadoras.

“En esta etapa se va a determinar el impacto de los medicamentos, es decir, comprobar si las personas enfermas por respirar humo de leña responden igual a los tratamiento con lo que se atienden los pacientes por adicción a la nicotina”.

De forma paralela, dijo, “estamos comparando la forma en la que se va dando el daño pulmonar entre las personas que cocinaron con leña y las que fuman. Se trata de determinar qué tipo de células se van activando y cuáles van inflamando el pulmón”.

El protocolo consiste en tomar células sanguíneas y de las secreciones respiratorias para identificar los macrófagos, aquellas células del sistema inmunológico, precursoras de la médula ósea, que defienden a las personas de patógenos a efecto de desarrollar fármacos adecuados que protejan.

“Tenemos modelos experimentales y protocolos de investigación aprobados por comités de ética, en los que seexpone a personas y a animales de laboratorio al humo de tabaco y leña para determinar el impacto y toxicidad en las células. Queremos saber qué células se activan y cuáles defienden al organismo contra la tuberculosis “.

La investigación es prometedora; incluso, podría cambiar el rumbo de la medicina sobre el cáncer de pulmón, sobre todo reducir el hecho de que 9 millones de mexicanos tienen EPOC, aunque más de 80 por ciento lo detecta en etapas avanzadas. Con el proyecto se disminuirían 12 mil decesos anuales y con ello los gastos superiores a los 25 mil millones de pesos.

CONSECUENCIAS DE LA EPOC

La EPOC adquirida por exposición de humo de leña es similar a la que presenta una persona adicta al cigarro. Se calcula que las mujeres, por ser las que cocinan, son las más afectadas, sobre todo si viven en zonas rurales, urbanas y pobres como las de Xochimilco. “De las personas que llegan al INER, la tercera parte corresponde a enfermas por humo de leña; estamos hablando que de los 400 hospitalizados, aproximadamente 133 son por este tipo de combustóleo. Pero el problema es mayor: 85% desconoce que tienen la enfermedad y muchas personas mueren sin ser atendidas”.

Las investigaciones, de acuerdo con Rogelio Pérez Padilla, director general del INER, reportan que la enfermedad se desarrolla en edad avanzada. “El patrón es similar al de los adictos al tabaco, es evidente que debe haber una susceptibilidad, situación que estamos estudiando para determinar en qué coinciden.

“Si sabemos que en el humo de leña no hay un efecto adictivo, pero si irritante inmediato, lo que genera baja en defensas, causa tos y flemas, los tóxicos se meten a la sangre son absorbidos por el pulmón”.

Claves

Datos de la enfermedad

- Según información del INER, el humo de cigarro es más peligroso que el de leña, porque el tabaco tiene más de 4 mil cancerígenos, en cambio con la leña el humo es más disperso, aunque sí causa irritación de ojos y gripe común.

- La falta de aire es uno de los síntomas de la EPOC, que se manifiesta al subir una escalera o hacer un esfuerzo, sin embargo no se le da la atención necesaria ya que el malestar se le atribuye a la edad o falta de ejercicio.

- Se presume que 14 por ciento de la población cocina con leña, lo que refiere a los más pobres, marginados, y en zonas rurales. “Es una cifra muy parecida a la epidemia de fumadores en México”.

 BLANCA VALADEZ