10 de junio de 2014 / 04:39 a.m.

Mientras bailaban en las inmediaciones de la mayor "favela" de Brasil, los jugadores de Inglaterra pudieron echarle un vistazo a otra cara de la vida en Río de Janeiro, el lunes, primer día completo de esta selección en este país para disputar la Copa del Mundo.

Al pie de la inmensa barriada Rocinha, Danny Welbeck se unió a la capoeira, esa mezcla brasileña de baile y artes marciales que incorpora además cantos e instrumentos tradicionales. Jóvenes locales hicieron una demostración de esta práctica frente a los seleccionados.

Si el técnico inglés Roy Hodgson hubiera estado presente en la cancha de césped sintético donde se llevó a cabo el encuentro, seguramente se habría puesto nervioso cuando el delantero intentó algunos pasos acrobáticos de la capoeira.

Afortunadamente, Welbeck salió ileso de la visita, que tenía dos objetivos primordiales: permitir que los jugadores salieran brevemente de su encierro en un hotel después de entrenar, y departir con lugareños a fin de conocer más la cultura brasileña.

"Uno se siente abrumado por este lugar, y sin duda que toma nota de esto", dijo Welbeck en un centro deportivo ubicado al pie de una escarpada colina donde residen más de 70.000 personas.

Los ingleses se hospedan en un hotel junto a la playa en Río. Desde sus terrazas es posible divisar parte de Rocinha. Los integrantes de la selección habrían decidido donar miles de libras al complejo deportivo que se ubica junto a la favela.

"Es interesante ver un lado distinto de Brasil", dijo el mediocampista Adam Lallana, luego de bailar con los jóvenes. "Nos hospedamos en la playa, donde sólo vemos las olas y el mar hermoso. Salir a la favela y a las colinas te da una perspectiva diferente. Puedes experimentar la totalidad de Brasil. Estos chicos son increíbles. Tienen grandes sonrisas, y tan sólo el alegrarles el día es algo grande para nosotros".

Lallana sentiría más aprecio que sus otros compañeros por el prestigio que significa jugar con Inglaterra. Militaba en la tercera división del fútbol inglés hace apenas tres años, antes de que el Southampton ascendiera a la liga Premier.

"Hace tres años yo jugaba en la League One, así que estar aquí en un Mundial representa un logro tremendo, y todo lo demás es un premio adicional", dijo Lallana. "Es maravilloso cuando hablas del camino que hemos seguido y de lo notable que es este logro".

La selección llegó a Brasil después de concentrarse en Miami, con el fin de prepararse para la humedad que deberá soportar en Manaos, donde comienza su participación mundialista frente a Italia, el sábado 14.

Inglaterra se ubica en el complicado Grupo D, acompañada por Italia, Uruguay y Costa Rica. Pero sus integrantes sueñan con un gran papel en Brasil 2014.

"Las expectativas crecen y voy sintiendo el entusiasmo día con día", dijo Lallana.

AP