7 de abril de 2013 / 05:06 p.m.

Ciudad de México  • Cuevas en el Cuevas es la exposición conmemorativa con la cual el MuseoJosé Luis Cuevas ha iniciado los festejos por los 80 años del artista plástico al que debe su nombre, quien en estos momentos se encuentra hospitalizado en recuperación por una infección respiratoria.

Los seguidores del pintor, dibujante, escultor y escritor pueden ya acudir a su museo para apreciar parte de su obra que está montada en tres secciones: “Variada invención”, “Dibujos recientes” y “Egoteca”.

Maricela de Lara, subdirectora de Difusión del recinto, dice que Cuevas en el Cuevas es una propuesta curatorial para celebrar las ocho décadas de vida del antaño “niño terrible”.“De aquí a febrero del 2013, fecha en que cumple sus 80 años de vida, en todo el museo se exhibirá exclusivamente la obra del maestro Cuevas”, precisó.

También para celebrar las ocho décadas de existencia del pintor, en enero del 2014 se lanzará la convocatoria de la Primera Bienal de Dibujo José Luis Cuevas, auspiciada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el gobierno de Colima y el propio maestro, quien ha manifestado que “está encantado” ya que “es el mejor homenaje que se le pueda hacer a un artista: que su nombre quede institucionalizado en una bienal”.

Culto a su propia imagen

En la muestra, curada por el propio artista, destaca el espacio de la “Egoteca”, uno los preferidos del maestro, ya que exhibe sus retratos, autorretratos y fotografías.Los autorretratos son muy especiales, explica, porque dan cuenta de una historia muy particular: “Durante todos los días de su vida, Cuevas se ha tomado fotografías, pues gusta y disfruta de jugar con su propio protagonismo”, dice De Lara.

Aunque Cuevas ya no se toma fotos diariamente, sí es una práctica que continúa cultivando y ha llegado a reunir más de mil retratos: “Cuando se siente bien, le encanta tomarse fotos con el teléfono celular”.

En el recorrido por el museo, De Lara indica que el público puede observar los retratos que a Cuevas le han hecho grandes artistas como Juan Soriano, Raúl Anguiano, Naum B. Zenil, Rafael Cauduro, Vlady, Roberto Montenegro y Carmen Parra.

Asimismo, en este culto a su personalidad destaca el montaje de las Cuevas, donde aparece acompañado por personalidades del mundo intelectual y artístico como Juan Rulfo, Luis Buñuel, Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis. En este universo de la imagen fotográfica sobresalen los trabajos de Walter Reuter, Daisy Ascher, Graciela Iturbide, Paula Lavista y Héctor Herrera.

Como pintor, dibujante, escultor y escritor, Cuevas fue uno de los impulsores del movimiento de La Ruptura, y uno de los más severos críticos del muralismo con su manifiesto “La cortina de nopal”.

Cuevas ha sido un rebelde toda la vida. Su trayectoria inició desde que era un niño. Él dice que sus primeros dibujos los hizo a los cuatro años de edad. De muy joven le empezó a llamar la atención todo lo que sucedía a su alrededor; vivía en el Callejón del Triunfo en el Centro Histórico, por donde pasaban prostitutas, pordioseros y otros protagonistas de la vida citadina.

Más grande, Cuevas empezó a retratar a las personas moribundas de un hospital, que lo inspiraron a trazar dibujos maravillosos. Al dar a conocer esta propuesta artística, De Lara asegura que los grandes muralistas se sintieron vulnerados, pues ellos, representantes de la llamada Escuela Mexicana de Pintura, proclamaban la máxima “No hay ruta que la nuestra”.

Fue entonces cuando Cuevas, junto con otros artistas mexicanos que querían pintar ydibujar de manera distinta al movimiento nacionalista, formó el de La Ruptura.“A Cuevas le empiezan a pegar por todos lados: se exilia, se va a París y muestra su trabajo, que es visto y halagado por el propio Pablo Picasso”, recuerda De Lara.

En México Cuevas redactó un texto fundamental: “La cortina de nopal”, la que, desde su perspectiva, era como el muro de Berlín. Como resultado de esa crítica a la escuela nacionalista, en la Zona Rosa de la Ciudad de México, pintó El mural efímero. Le llevó varios días, y cuando lo terminó decidió romperlo a la voz de “el muralismo no existe”.

Checa aquí "Todo panorámica de José Luis Cuevas", una vista a la casa del pintor

 LETICIA SÁNCHEZ MEDEL