22 de julio de 2013 / 03:10 p.m.

Las células troncales (stem cells, en inglés), mejor conocidas como madre, se encuentran en todos los organismos vivos; algunas de ellas se consideran adultas, es decir, tienen la capacidad de producir “hijas” progenitoras.

Este tipo de células troncales solo pueden generar nuevas de su mismo linaje, por ejemplo, lasmadre adultas de la sangre solo tienen células hijas capaces de generar eritrocitos, plaquetas, leucocitos y, en sí, aquellas que forman parte de esa familia que compone dicho plasma.

Investigaciones recientes señalan que las células troncales adultas juegan un papel importante dentro de los tumores cancerígenos. En el artículo titulado “Cancer stem cells”, realizado por los especialistas Ángela Schwarz y Jorge Meléndez, investigadores del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), se señala que estas células son capaces de mantener el crecimiento descontrolado del grupo de células de la neoplasia que crece en alguna parte del cuerpo.

Hay dos hipótesis que explican la progresión de los tumores: “la primera es la estocástica, que sugiere que todas las células dentro del tumor son potencialmente cancerígenas, esto llevaría a tener un tumor relativamente homogéneo.

""La segunda es la jerárquica, en donde se asume que las células madre adultas tienen la capacidad de mantener la formación y el crecimiento del tumor con poblaciones de células con diferentes características"", destacaron los científicos en el artículo.

El doctor Jorge Meléndez, quien además de ser subdirector de Investigación Básica del Inmegen es investigador en Ciencias Médicas “E” del Instituto Nacional de Cancerología (Incan) y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), considera que ""el cáncer es, quizá, la enfermedad del genoma humano más importante"".

De acuerdo con el científico, el genoma del padecimiento se encuentra totalmente desarreglado, ""es como si tuviéramos un rompecabezas que hubiéramos armado y desarmado de manera arbitraria. Tratarlo es muy difícil, porque cada uno de los tumores es muy diferente a otro, y encontrar patrones comunes para todos los tumores es prácticamente imposible"", explicó.

Información errónea

El doctor Meléndez estudia a las células madre del cáncer, pues son las principales propagadoras de la información errónea que prevalece en las neoplasias, a pesar de representar solamente 0.01 por ciento de la masa tumoral. Si se logra aislarlas del tejido canceroso —algo posible mediante una técnica llamada citometría de flujo—, por lo que la investigación puede abrir vías a terapias dirigidas con menos efectos secundarios en los pacientes.

De acuerdo con el especialista, conociendo el genoma y aislando las células madre malignas, los tratamientos para erradicar el cáncer en un enfermo pueden ser menos complejos y el enfermo sufriría menos en las cirugías, así como en las quimio, radio e inmunoterapias.

El artículo publicado en la Revista de Investigación Clínica señala que ""las características de las células madre en tumores cancerígenos son su capacidad de autorrenovación, resistencia a estímulos nocivos, diferenciación, división simétrica y asimétrica, invasión y metástasis, reducción de la tasa de proliferación y resistencia a los medicamentos"".

El comportamiento de estas células es muy similar al de las madre normales, quizá la mayor diferencia radique en su resistencia a la apoptosis, que es la muerte natural programada en las células después de reproducirse cierto número de veces.

La importancia de estudiar el genoma es porque éste es el total de la información genética que contiene un ser vivo. Se encuentra en el núcleo de las células, específicamente en los cromosomas, y es ahí donde ocurren las mutaciones, cuando durante la transcripción del ADN se originan lecturas erróneas, que pueden provocar que se reproduzcan fuera de control ocasionando los tumores.

Mutaciones

El cáncer es un proceso de muchos pasos, que implica la interacción entre los genes y su medio ambiente.

En la actualidad la ciencia apunta a que el cáncer es causado por alteraciones genéticas; más frecuentemente, por una serie de mutaciones

Ciertos genes implicados en el crecimiento desarrollo y diferenciación de la célula se pueden convertir en "oncogenes".

Otros genes, que normalmente previenen el crecimiento incontrolado de células (supresores), también pueden producir cánceres si son anulados por mutaciones.

Algunas mutaciones pueden ser heredadas, como la BCRA1, que propicia el cáncer de mama; otras pueden ser por agentes tóxicos o por patógenos como el VPH.

Las mutaciones solas no son suficientes para causar cáncer, sino que producen cambios que predisponen al crecimiento maligno.

Redacción