4 de febrero de 2013 / 03:36 p.m.

México • Alejandro Mohar, director del Instituto Nacional de Cancerología, explicó a MILENIO que esa instancia es una de las que han denominado “las joyas de la corona de la medicina mexicana” desde su concepción hace 66 años, y se ha convertido en una institución estrategica para la salud nacional, pues la incidencia de la enfermedad está creciendo en el país.

¿Cuáles son las funciones para las que fue creado el instituto, además de atender pacientes?

Nacimos hace 66 años —el primero fue el Hospital Infantil de México que cumple 70 años—, y estos institutos fueron concebidos como centros de investigación, de formación de recursos humanos y naturalmente de atención médica. En el caso de Cancerología, ese es nuestro quehacer diario.

¿Que actividades son las que realizan cotidianamente?

Vemos pacientes con cáncer, hacemos investigación en todas las disciplinas de la oncología y formamos recurso humano de excelencia en el área técnica, en el área de enfermería, en área médica, en más de 15 disciplinas diferentes de oncología, que son médicos de todo el país que vienen a formarse, pero también de Centroamérica y algunos de Sudamérica.

Al día llegan mil 200 pacientes con cáncer para diferentes servicios, pero también cada día se desarrollan más de 150 proyectos de investigación y también se dan cursos de capacitación en enfermería y entrenamiento de especialistas en todos los niveles de la oncología.

¿Cuál es la importancia estratégica de que México tenga un lugar especializado en cancerología?

Yo diría que es una institución de seguridad nacional por lo que representa el cáncer en México, es una enfermedad que no es una, son 200 diferentes, y lamentablemente año con año tenemos a más mexicanos con cáncer.

Actualmente se calcula que uno de cada tres mexicanos recibirá el diagnóstico de cáncer a lo largo de su vida; no es un problema único de México, es un fenómeno mundial resultado del envejecimiento y la exposición a factores de riesgo.

¿Qué papel juega el instituto a escala internacional?

En el mundo, este año se diagnosticarán cerca de 13 millones de personas con cáncer y fallecerán por esa causa alrededor de 8 millones de personas.

El Incan está insertado en este esfuerzo global sobre qué hacer para tener un mejor control de la enfermedad, que es un grave problema de salud pública.

¿Qué es lo que se puede hacer para controlar el cáncer, además del esfuerzo que se hace en atención, investigación y formación?

Además de esas acciones, hacemos propuestas al gobierno federal para dos elementos centrales: cómo se puede prevenir y cómo se puede detectar tempranamente, pues más de 30% se puede curar, siempre y cuando se trate a tiempo, otro 30% se puede prevenir dejando de fumar, beber en exceso y tener un alto consumo de grasas, así como haciendo ejercicio y variando nuestra dieta equilibrando carbohidratos, carnes frutas y verduras.

El Incan opera también como consultor del gobierno federal para asesorarlo y apoyarlo en lo que se pueda para la prevención de tumores y la detección, esto con el propósito de que los pacientes que lleguen en etapas tempranas de la enfermedad y no en avanzadas.

¿Cual es la situación en México respecto a la detección temprana?

De acuerdo con lo que vemos en cancerología, más de 70 por ciento de los pacientes llega en etapas avanzadas de la enfermedad por una falta de educación, de cultura para el cuidado de la salud.

¿Cuál es el papel de otras instituciones contra el padecimiento?

El IMSS tiene un hospital de oncología que también tiene un quehacer muy importante, el ISSSTE tiene una unidad muy trascendente en el Hospital 20 de Noviembre, pero no compartimos mucho el tratamiento ni el manejo, porque son poblaciones etiquetadas para uno u otro esquema de seguridad social.

¿Qué hace falta para decentralizar la lucha contra el cáncer?

Hay una urgencia de descentralizar los servicios y fortalecer los centros oncológicos existentes que lamentablemente no tienen los recursos ni el financiamiento necesario; sin embargo, lo pueden hacer, porque ahí hay gente muy talentosa, pero hay que apoyar esa infraestructura para que nosotros podamos referir a estos pacientes y tengan la óptima calidad de atención médica en los centros estatales.

También hay entidades como Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro y Morelos, donde no hay ningún centro estatal, entonces toda esa población, además de un porcentaje alto del Estado de México, pues tiene que venir al Distriro Federal a tratarse.

¿Cuál es la situación de los recursos humanos?

Hacen falta patólogos oncólogos, radiooncólogos y radiólogos. El motivo es que la enfermedad nos ganó en los tiempos, son miles de personas que están envejeciendo

Y recibiendo el diagnóstico y el tiempo para formar un especialista pues son 10 años a partir de que inicia la carrera, un radiooncólogo son casi 15 años, entonces todo ese periodo tan largo de entrenamiento dificulta tener el suficiente número de recursos humanos a escala federal para dar respuesta.

¿Estratégicamente, qué necesita México para combatir el padecimiento?

Tenemos que hacer un plan nacional de control del cáncer, como cualquier país desarrollado, en el que todos se ponen de acuerdo, todos tienen un mismo esquema y la misma infraestructura, pero también los recursos son homogéneos. Ya sabemos cómo hacerlo, el punto es organizarnos, tener un mandato del gobierno federal de ponernos de acuerdo e instrumentarlo con las propuestas que nosotros, la comunidad médica, hagamos a las autoridades.

ENTREVISTA POR GABRIEL BOLIO