19 de abril de 2013 / 07:33 p.m.

La Policía española investiga el envío en los últimos meses de varios paquetes con explosivos por parte de grupos anarquistas a personas relacionadas con la iglesia, entre ellos dos juguetes sexuales remitidos al arzobispo de Pamplona (norte) y al director de un colegio de Madrid.

Fuentes policiales confirmaron a Efe que la Policía investiga la autoría de estos hechos, que se han atribuido en internet dos grupos anarquistas que se llaman a sí mismos el Club de Artesanos del Café para sus nuevos usos, FAI/FRI, y el Grupo Anticlerical para el fomento del uso del Juguete Sexual.

Según los investigadores se trataría de dos grupúsculos integrados por no más de cinco personas y que pertenecerían al denominado comando Mateo Morral, que también reivindicó la colocación de un artefacto en la catedral de La Almudena el pasado febrero.

Mateo Morral fue el anarquista que en 1906 arrojó una bomba contra la carroza en que viajaban por la calle Mayor de Madrid el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, que acababan de contraer matrimonio y que resultaron ilesos, aunque hubo varias víctimas mortales.

Según las fuentes consultadas, ese comando anarquista carece de una estructura consolidada y organizada, por lo que en este momento lo podrían conformar pequeñas "células" con diferentes objetivos.

Los agentes analizan el envío de esas cartas y la colocación de sendos artefactos en la catedral madrileña de La Almudena, que no llegó a explotar pese a contener todos los ingredientes de una bomba, y en marzo junto a la Fiscalía de Madrid, en una olla exprés, que fue explosionada por los técnicos policiales.

El envío de los paquetes con explosivos ha sido reivindicado en internet por los dos grupos, que en un comunicado publicado el 1 de marzo se atribuyen el envío a finales de 2012 de "consoladores explosivos" al "obispo de Pamplona", en referencia al arzobispo, monseñor Francisco Pérez.

También aseguran que enviaron otro "consolador bomba" al director de "un colegio elitista de los Legionarios de Cristo" que no llegó a su destino sino que explotó en una oficina de Correos y causó heridas leves a una funcionaria de Correos que lo manipulaba.

En el mismo comunicado ambos grupos explican que el 20 de diciembre de 2012 atacaron una sucursal bancaria con una cafetera rellena de pólvora y tornillos, aunque no especifican dónde.

En cuando a la primera acción, el arzobispado de Pamplona ha reconocido, en declaraciones a Efe, que en enero se recibió un "paquete raro" que contenía unos polvos, por lo que llamaron a la Policía, que se lo llevó.

— EFE