XAVIER QUIRARTE
2 de agosto de 2013 / 02:33 p.m.

México• En su página electrónica, el cantante sui géneris Kurt Elling se dirige a sus seguidores con un mensaje poco común a través de un videoclip, si bien en un tono respetuoso y convincente: “Hola, es molesto cuando la gente está enfrente con sus cámaras para grabar mis espectáculos. El jazz es un momento, mantengámoslo verdadero”. Curiosa solicitud.

El mensaje, dice el cantante que se presentará en el Teatro Degollado el 5 de agosto como parte de Tónica: Encuentro Internacional de Jazz en Guadalajara, tiene que ver con el hecho de que “en estos tiempos muchas veces la gente se separa mucho de la experiencia, porque está muy ocupada trabajando con su teléfono o cámara. Monitoreando —el concierto— con su cámara o su teléfono, hace que se pierdan del momento y de vivir la experiencia. Creo que es una distracción y una falta de respeto para quienes están alrededor suyo y quieren perderse en la música”.

Cantante muy emocional y alejado de los patéticos imitadores de Sinatra que pueblan las listas de éxitos, al igual que otros jóvenes de su generación cuando comenzaba a cantar Elling estaba familiarizado con la música que se transmitía en la radio, como el pop y el rock, pero comenzó a escuchar el jazz a través de discos y luego de los músicos en vivo.

“Fueron los músicos los que me dijeron que tenía un lugar entre ellos y tenía algo con qué contribuir. Los músicos fueron quienes decidieron mi vocación por el jazz. Entre los cantantes me atraían, por supuesto, Mark Murphy, Jon Hendricks y Joe Williams. Trataba de hacer lo mejor que podía para, al menos, entender la contribución de los grandes cantantes de jazz y tratar de llevar algo de eso a lo que yo trataba de hacer.”

Si hay pocos cantantes masculinos de jazz en estos días se debe, considera Kurt, a que “no hay mucho dinero en el jazz, ni mucho glamour, así que los hombres que pueden cantar se sienten más atraídos hacia la música pop o el rock and roll. La música de jazz requiere cierta preparación para cantarse y una musicalidad entre los músicos que no permite que te vuelvas exitoso tan fácilmente. Creo que eso deja a mucha gente fuera”.

Sin embargo, muchos cantantes pretenden abordar un estilo parecido al de Frank Sinatra para triunfar: “Sí es cierto, mucha gente quiere acercarse a Sinatra, lo que demuestra el poder permanente de lo que produjo y los sonidos de swing de esa época. Eso no habla necesariamente bien de todos los cantantes que vinieron después o de los que solo tratan de emularlo, pero ciertamente habla bien de lo que Sinatra legó al mundo”.

Al preguntarle a Elling qué es el canto para él, medita un momento y responde: “Es una forma de arte que me hace muy feliz en mi vida. Es una vocación, es una llamado, es una forma de interactuar con la gente en una forma que, en cierto modo, es muy íntima, y al mismo tiempo abre puertas a todos nosotros a algo que nunca habíamos experimentado”.

Fuera de la música de jazz, Kurt Elling disfruta escuchar música de todo el mundo.

“Viajo tanto que tengo la fortuna de, por lo menos, estar un poco en contacto con muchos tipos de música. Realmente me gusta escuchar fado, la bossa nova, me gusta la nueva música de jazz que están haciendo en Escandinavia, con un estilo muy personal y melódico. No puedo pensar en una forma de música que sea una pérdida de tiempo”.